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  • Diario Digital | martes, 07 de abril de 2020
  • Actualizado 04:24

TELEVISIÓN

ALF: el entrañable extraterrestre

Una reseña a la exitosa serie del extraterrestre del planeta Melmac, una de las historias más recordadas y queridas por más de dos generaciones.
Un fotograma de la serie.
Un fotograma de la serie.
ALF: el entrañable extraterrestre

ALF, que en su traducción al español según al primer capítulo de la serie es Amorfismo Lejano Fantástico. Una serie creada en el año 1986, por las mentes brillantes de Paul Fusco y Tom Parchett, que contiene un género de comedia y ciencia ficción, una de las mejores sitcom familiar. ALF estuvo al aire hasta 1990, logrando contener cuatro maravillosas temporadas, con un total de 103 episodios de 30 minutos de duración por capítulo. Sin duda alguna para la creación del personaje de ALF, en su aspecto físico, como base se guiaron en el diseño original de Spielberg con su extraterrestre E.T. en el que nos muestra a un ser bajito, desagradable, con expresión bobalicona y fundamentalmente tiernos, pero feos; nomás que al personaje de ALF le aumentaron mucho más pelo, una enorme boca, con pliegues en una descomunal nariz, verrugas o algo que lo parecían en el rostro. Para colmo, digería gatos a través de sus ocho estómagos, y de yapa, ALF tiene un vocabulario más guasón y cínico.

ALF es un extraterrestre que proviene del planeta de Melmac, y había estudiado odontología, la carrera más fácil que encontró a la vista de que su raza solamente disponía de cuatro dientes. Todos los habitantes de aquel extraño planeta estaban cubiertos por un pelo denso, largo y rebelde. ALF cuenta que por culpa de tanto pelo el planeta estalló en mil pedazos, pues en efecto, todos sus ciudadanos conectaron las secadoras de pelo el mismo día a la misma hora produciendo una catástrofe de la que el protagonista se salvó por los pelos. De hecho, no fue el único sobreviviente de su raza, pero sí el único que alcanzó llegar al planeta Tierra en su nave espacial, estrellándose en la casa de los Tanner, una típica familia estadounidense que lo acogen en su hogar y lo ocultan no sólo de las autoridades gubernamentales, sino también de los vecinos entrometidos, amigos y parientes, porque de lo contrario la vida del simpático alienígena correría mucho peligro. Sin embargo, muy pronto ALF se convierte en uno más de la familia, pero también creará problemas de convivencia, pues es un ser comodón y poco educado que sólo piensa en comer y en ver la televisión. 

En la creación de la personificación y caracterización del extraterrestre, engloba y abarca un carácter  alegre, guasón, cínico, realista, irónico, curioso, bastante inquieto y sarcástico; todos esos aspectos de ALF, son un gol para la serie, ya que siempre con sus respuestas guasonas lanzadas a Willie Tanner causa una risa acompañado a veces de lágrimas. Indudablemente, lo mejor de la serie lo constituyen los diálogos y los soliloquios que el extraterrestre mantiene consigo mismo o con el resto de los protagonistas. También suele utilizar el teléfono para cometer algunas de sus excentricidades. Siempre, absolutamente siempre, las frases que pronuncia Alf son ingeniosas y rotundas y se corresponden con los rasgos con que se ha dotado al personaje.

Vista con 34 años de distancia desde que se filmaron los primeros episodios, la serie mantiene aún su vigencia y suscita muchas sonrisas. Algunos la consideran una de las mejores sitcom jamás filmadas. Pero sí, desde luego, fue una de las series más notables de los años 80 con la mixtura sana y divertida. Será una serie recordada por muchos, y será aquel programa que nos invite a hacer un viaje hacia atrás, éste siempre servirá para conectarnos con el niño interior que habita en cada uno. ALF, siempre será un compañero divertido, un amigo gracioso y un ser genial. Es un genio, un mago, un guasón, un egoísta, un glotón entrañable y sobre todo un genial  Amorfismo Lejano Fantástico que capítulo a capítulo nos hace reír, nos hace pensar y sobre todo nos hace sentir.

Es una serie estupenda que a pesar de no estar plenamente vigente en la televisión nacional o en alguna plataforma de streaming sigue y seguirá siendo un clásico de la televisión con este maravilloso personaje que se ha convertido en un ícono de las series estadounidenses, que de verdad transmite un mensaje de que no es necesario ser obsceno para ser divertido.

Egresado de Comunicación Social – [email protected]