Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 19 de septiembre de 2019
  • Actualizado 07:01

La actualidad de Yawar Mallku

El crítico paceño reflexiona sobre los nuevos espacios a estudiar y reflexionar en una de las piezas clave del cine de Jorge Sanjinés.
La actualidad de Yawar Mallku
En el 2019 se cumplen 30 y 50 años respectivamente de dos películas bolivianas de vital importancia para comprender nuestro cine: La nación clandestina y Yawar Mallku. Después de tres décadas y en un momento en el que el cine boliviano está sufriendo una gran cantidad de cambios en lo discursivo y estético, vale la pena preguntar, ¿Cuál es la actualidad de una cinta como Yawar Mallku?

En el momento de su estreno, la película generó una gran conmoción por ser un documento de denuncia sobre la esterilización forzada de campesinas por parte del cuerpo de paz. De ahí que la lectura del filme ha estado siempre ligada a una interpretación política y a los discursos de la otredad. Esto ha llevado a interpretar el filme como un eslabón hacia la construcción del discurso de Sanjinés, que tendría como punto culminante La nación clandestina. Es decir que se ha priorizado una lectura teleológica de la obra de Sanjinés.

Esto lleva a no considerar en serio los aspectos formales del filme, los cuales se constituyen como una verdadera lección de cine. Yawar Mallku es ante todo una película de montaje. Los personajes son guías que acompañan al espectador a través de tiempos y espacios diferentes. Así, Sixto, Paulina e Ignacio son espectadores de una serie de injusticias. De ahí que, el filme entra en la categoría deleuziana de los opsignos, propios de la modernidad fílmica, en donde los personajes se sustraen de su condición de actantes, para ser solo espectadores de su tragedia. Esto implica una construcción formal compleja, puesto que la película se basa en el vagabundeo de los personajes y a partir de una mirada fascinada. Paulina ve la ciudad con terror, fascinada por la inmesidad, incapaz de acción por la pequeñez de su persona frente a lo monstruoso de la modernidad.

Esta mirada fascinada va a ser rechazada por Sanjinés en sus películas posteriores. Para el cineasta, no vale la pena describir el estado de injusticia en que viven los indígenas, sino más bien, mostrar el camino de lucha. Pasar del opsigno a personajes dueños de sus acciones. Sin embargo, en una tradición más cinéfila que revolucionaria, la exploración formal de la mirada fascinada que construye Sanjinés en Yawar Mallku, puede ser un caldo de cultivo muy interesante.

Esto lo demuestran los cortometrajes del grupo Socavón, por ejemplo Enterprisse, en donde un personaje con las mismas características que Sixto mira de manera fascinada una serie de aparatos que evocan la modernidad. El cortometraje, como Yawar Mallku, hace desembocar esta mirada fascinada en una experimentación con el montaje.

La actualidad de Yawar Mallku tiene que ver con sus múltiples posibilidades de lectura, que escapan de una visión meramente política. El filme, como toda la obra de Sanjines, trabaja con conceptos muy precisos de puesta en escena. Es por eso que es una película mayor y no meramente un eslabón más en las investigaciones acerca de la representación de Sanjinés.

Crítico de cine y filósofo