Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de octubre de 2022
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Interpretación en Español del cuento en Quechua

Interpretación en Español del cuento en Quechua






El cóndor y la joven







Hace mucho tiempo, dice que el cóndor se había llevado pastora a un peñasco, en ese lugar, la pastora no había comer nada porque el cóndor solo comía carne cruda.



De esa manera, la joven le había dicho al cóndor, no sé carne cruda, yo como carne cocida.



Al escuchar eso, el cóndor había bajado a buscar cenizales en los sembradíos para revolcar la carne cruda y regresaba para que coma la mujer.

Al ver la carne revolcada en ceniza tampoco había comido no era carne asada, de eso se había enojado demasiado.



El cóndor había bajado a buscar carne asada, mientras la joven había pensado así.



Así, cómo puedo vivir, quienquiera quisiera que venga para bajarme de aquí. En ese momento, había aparecido un loro y al ver, la joven se había alegrado bastante, de ese modo, le había dicho bajame de este peñasco hasta mi casa, luego te daré todo lo que me pidas en recompensa.



De esta manera, el loro había logrado bajar a la joven del peñasco y ya en su casa, su madre le había preguntado, ¿Por qué te has venido hija?

Madre, ese cóndor me quería hacer comer carne cruda nomás revuelto en ceniza por eso me he venido. Ahora vendrá a buscarte y para que no te vea te ocultaré dentro el cántaro.



Mientras ocurra eso, el cóndor había buscado carne cocida vanamente sin encontrar, y cuando volvió ya no había estado la joven, por eso había ido a buscar a su casa, donde había preguntado a su madre, dónde está tu hija y ella había respondido que su hija no está. Entonces, te lo bailaré ahora y me iré a mi casa para siempre. Después de realizar esa actividad, el cóndor se había ido y luego, su mamá había llamado, ahora puedes salir del cántaro pero ella nunca había salido del cántaro.



Cuando había mirado el cántaro, dice que su hija había es medio de sangre nomás, viendo eso, su mamá se había quedado muy triste y llorando en su casa.



Así termina este cuento.