Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 25 de septiembre de 2022
  • Actualizado 11:30

EVA FLORES, ACTIVISTA.

“Trabajadoras son maestras en manejar preservativos”

“Trabajadoras son maestras en manejar preservativos”



La líder de la organización de activistas da dos explicaciones para que suceda el embarazo en este sector: deseo de ser madre o violación



Eva Flores se inquieta ante la pregunta del aborto en las trabajadoras sexuales. “Son maestras en el manejo de preservativos. Reciben capacitación para cuidarse. Si se embarazan es porque quieren, o porque fueron violadas”, dice.

Ella es presidenta de la Organización Nacional de Activistas por la Emancipación de la Mujer (ONAEM), regional Cochabamba.

“Hoy en día no pueden decir: por equivocación me embaracé”, afirma.

“Las compañeras tienen cuatro hijos o más y han salido adelante”, insiste.

En caso de suceder un embarazo no deseado plantea el nacimiento del bebé para luego entregarlo en adopción. Luego aclara que no está ni a favor ni en contra del aborto.

“Si se presenta una demanda para legalizar el aborto tendríamos que apoyar a las mujeres abusadas hasta por sus propias parejas”, señala.

La presencia de trabajados sexuales se ha triplicado en las calles, a decir de Eva Flores, debido a la difícil situación económica. “Somos jefas de familia y el alquiler de una casa sube cada vez más”, dice, vestida de negro sentada en su oficina.

La líder explica que tiene en sus registros al menos 2.500 a 3.000 trabajadoras sexuales (que reciben control sanitario) y rotan entre lenocinios, wiskherías, privados e independientes.

La gran mayoría es joven, aunque también hay grupos de unas 20 personas mayores con hasta de 60 años o más que trabajan en la avenida Aroma y Junín.

No desaprovecha la oportunidad para insistir en la defensa de sus derechos a ser madre, de ser mujer y tener libertad de decidir qué hacer con su cuerpo.

Pide que la gente vea su trabajo como a cualquier otro. Siente trato despectivo, discriminatorio, de desprecio de ciertos sectores de la población patriarcal que no entiende que este sector sufre violencia sexual, presión, explotación y abandono.

Eva es viuda y madre de tres hijos.