Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 27 de octubre de 2021
  • Actualizado 16:26

Último audio de Lucy: "no iré a trabajar, estoy mal y saldré de viaje"

Ayuda La familia de la víctima está cuidando de la hija de Lucy, en Santa Cruz. 
Fotografías de Lucy Alejandra Huanca, víctima, y su feminicida Wilfredo Freddy Chino S. FACEBOOK
Fotografías de Lucy Alejandra Huanca, víctima, y su feminicida Wilfredo Freddy Chino S. FACEBOOK
Último audio de Lucy: "no iré a trabajar, estoy mal y saldré de viaje"

Pasaron seis días desde que el policía Wilfredo Freddy Chino S., de 25 años, asesinó a su pareja Lucy Alejandra Huanca, madre de su hija de un año y 11 meses, y van apareciendo mensajes, audios y testimonios que hacen referencia a los hechos de violencia a los que era sometida la joven, de 22 años, quien tenía la intención de huir, con su niña, del hombre que decía amarla, pero que antes de que pudiera concretar sus planes le arrebató sus sueños quitándole la vida a golpes.

“No voy a ir a trabajar hoy, estoy mal y saldré de viaje”, fue el último audio que Lucy grabó y envió a su jefa, al promediar las 09:00 del lunes 19 de julio, poco antes de su muerte. Se la oía débil, dijo su hermana, en una entrevista con el programa Que No Me Pierda. También manifestó que Wilfredo se comunicó con la mujer que contrató a Lucy, quien trabajaba en una tienda del mercado La Ramada, diciéndole que su pareja no se presentaría al negocio porque la madre de él estaba delicada de salud en la ciudad de La Paz, pero su progenitora estaba en Santa Cruz. Ella encontró sin vida a Lucy recostada en su cama con signos de violencia y llamó a la Policía cerca de las 14:00.

BUSCABA SU LIBERTAD

Patricia, hermana de Lucy, contó que la noche anterior a su asesinato compartieron una cena. “Falta poco para mi libertad”, es lo que le habría dicho abrazándola, mientras se despedía y le decía que se cuide mucho.

Patricia manifestó que su hermana le confesó que estaba ahorrando dinero para irse muy lejos con su niña y escapar de Wilfredo, quien la celaba, controlaba y la maltrataba, y sabía que estando en la misma ciudad no iba a poder alejarlo.

Al día siguiente, Patricia recibió la llamada de una prima, quien le dijo que de inmediato se traslade a la morgue porque su hermana estaba muerta. “El médico forense me dijo que murió a las 08:00, pero a las 09:00 ella se contactó con su jefa, y la mamá del autor denunció el hecho a las 14:00. Por tantas horas, el cuerpo de mi hermana estaba en esa casa”.

También salió a luz, como antecedentes de violencia, parte de un chat (conversación) donde Lucy dice: “Tuve problemas. No hables nada, ya no escribas porfa”. Acompañó esos mensajes con una fotografía de su rostro con la marca de un golpe en su pómulo.

En otra conversación, se oye la voz que sería de Wilfredo diciendo: “Si quieres tomar, toma, pero no le hables a tu hermana. Tu hermana es de mi propiedad, yo sé que tenemos una hijita y todo eso, no sé por qué te estás metiendo (…)”. 

Según la Fiscalía, la víctima formalizó dos denuncias en contra del padre de su hija. En 2019, Wilfredo tenía una demanda por violencia familiar y a la joven le dieron medidas de protección. En 2020, la joven volvió a denunciarlo, pero desistió del proceso.

Su hermana señaló que ellos se separaron un tiempo, pero retomaron su relación a finales de agosto del año pasado. Él ubicó la casa donde Lucy estaba trabajando e incluso con su abogada le habrían convencido para que levante la denuncia debido a que eso le perjudicaría en ascensos en la institución policial, entre otras situaciones. Le pidió que volvieran a estar juntos y que cambiaría por su familia.

“El 15 de agosto, nuestra abuela, que era como una madre para nosotros porque nos criamos con ella, falleció. Mi hermana estaba vulnerable y volvió con el padre de su hija. Se alejó y casi no me hablaba, no me contaba nada, pero mi prima me decía que tenía problemas, y hablé con ella, y me dijo que iba a separarse porque él era muy celoso y la golpeaba”, manifestó.

El imputado se mostraba enamorado en su cuenta de Facebook. Solo dos días antes del crimen, le dedicó un video haciendo alusión al amor por su hija. La etiquetaba en videos musicales e imágenes reflexivas. Lucy respondía a lo que posteaba su pareja con un “los amo”.

LA TRAGEDIA

El 19 de julio, Lucy fue encontrada sin vida y con signos de violencia en su habitación, en la casa de su suegra en el barrio Urkupiña de la zona del Plan 3.000, Santa Cruz. Tenía fractura de huesos propios de la nariz y otros faciales. Además, de un trauma facial por elemento contundente.

La causa de su muerte es asfixia mecánica por hemoaspiración, según la autopsia realizada por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), quienes establecieron que falleció entre 12 a 14 horas antes de la necropsia. 

La madre del procesado, en contacto con Bolivisión, quiso justificar el crimen indicando que su nuera habría ingerido bebidas alcohólicas la noche anterior y que eso provocó la pelea. La hermana de la víctima negó esa situación, pero ni ese ni ningún otro argumento justifica la violencia.

Ese día, Wilfredo llegó a su domicilio en horas de la mañana tras cumplir su turno de servicio en el penal de Palmasola. La Policía descartó que él haya estado ebrio.

El feminicida se acogió al silencio. Un juez determinó enviarlo con detención preventiva por 180 días a Chonchocoro de La Paz, el penal de máxima seguridad. En ese tiempo, se colectarán más pruebas, evidencias, testimonios y otros elementos para que en audiencia de juicio oral el imputado sea sentenciado por feminicidio, delito que tiene como pena 30 años de presidio sin derecho a indulto.

El jueves, Wilfredo fue trasladado a La Paz precautelando su integridad debido a que trabajaba en Palmasola. El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) de Santa Cruz, José María Velasco, comunicó en recientes días que Chino fue dado de baja de la institución del verde olivo, según le hicieron conocer las autoridades superiores.

La familia de la víctima pide justicia y la pena máxima para el exoficial. Exigían que Wilfredo sea sentenciado de inmediato, pero él no se acogió a un procedimiento abreviado y la Justicia tuvo que enviarlo a prisión preventiva, mientras el Ministerio Público alista la acusación para llevarlo a juicio oral.  

Para la Policía, no hay mucho más que investigar en este caso al haber detenido al feminicida que se abstuvo en su declaración, pero no hay dudas respecto a su autoría. Sugieren que la Fiscalía agilice la resolución de acusación para que la familia no siga viviendo un “calvario”.

Una niña de casi dos años quedó en la orfandad. Su madre fue asesinada, mientras su padre enfrenta un proceso por feminicidio que se sanciona con pena de 30 años de cárcel. La madre de la víctima busca la custodia.

Lucy, al igual que otras 66 mujeres, fue víctima de feminicidio. Los autores son, en su mayoría, sus esposos, concubinos, exparejas o enamorados.