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  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 16:24

Tribunal de Sacaba da 30 años de cárcel a feminicida de una mujer embarazada

Sirley Nila García Barrientos, tenía 38 años, vivía sola en un departamento de Cochabamba y se ganaba la vida vendiendo uniformes e implementos policiales. Ella mantuvo una relación intermitente por cinco años con Rodrigo Villarroel, de 27 años, en ese entonces.
Sirley Nila García Barrientos, tenía 38 años, vivía sola en un departamento de Cochabamba.
Sirley Nila García Barrientos, tenía 38 años, vivía sola en un departamento de Cochabamba.
Tribunal de Sacaba da 30 años de cárcel a feminicida de una mujer embarazada

Rodrigo Villarroel Rojas fue hallado culpable, hoy, del feminicidio de Sirley Nina García Barrientos, ocurrido el 3 de noviembre de 2019. Los jueces del Tribunal de Sentencia 1 de Sacaba valoraron las pruebas periciales, documentales y testificales presentadas y lo condenaron a 30 años de reclusión en El Abra, informó la abogada del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres, Mercedes Cortez.

Además, los jueces condenaron a 18 meses de cárcel a otras tres personas que, tras el crimen, encubrieron el caso destruyendo evidencia, para tratar de que Rodrigo no pague su culpa. Ellos son su hermana, Aidé Villarroel, su ex enamorada, Neyva Torrico, y el expolicía Diego Céspedes, ya sentenciado por otros delitos, y que se hacía pasar por abogado, siendo gestor de un bufete.

A Nora Barrientos de García, la madre de Sirley, se le otorgó la palabra y confesó que, a pesar que han pasado dos años desde la trágica muerte de su hija, el dolor no ha disminuido.

"Mi hija era la del medio. Muy cariñosa, querida, inteligente. Ella era administradora de empresas, trabajó en varios bancos, pero quiso invertir en un negocio propio. Ella soñaba con tener un hijito. En qué maldita hora conoció a este Rodrigo, un mantenido que me la ha matado. En vez de que mi hija me entierre, yo la he enterrado a ella. ¿Cómo puede ser eso? No puedo resignarme, mi dolor es muy hondo", dijo en el juicio, mientras Rodrigo Villarroel la miraba sin mostrar arrepentimiento.

La historia

Sirley Nila García Barrientos, tenía 38 años, vivía sola en un departamento de Cochabamba y se ganaba la vida vendiendo uniformes e implementos policiales. Ella mantuvo una relación intermitente por cinco años con Rodrigo Villarroel, de 27 años, en ese entonces.

El 1 de noviembre de 2019, cuando Sirley se enteró de que él tenía, a la vez, un noviazgo de tres años con otra mujer, Pamela, le escribió a ella para contarle que estaba embarazada. Pamela declaró que Rodrigo le juró que lo del embarazo era una mentira y le aseguró que Sirley "pagaría por ello".

Sirley se había hecho una prueba de embarazo en octubre de 2019, y resultó positiva. Debía efectuarse una ecografía el 4 de noviembre, pero fue asesinada un día antes.

Justamente, el 3 de noviembre de 2019, Sirley y Rodrigo acordaron verse para que él vea el resultado del examen de laboratorio. Desde entonces, la mujer desapareció. El 18 de noviembre de 2019, su cadáver fue hallado dentro de un turril de plástico en Paracti.

Rodrigo se quedó con el celular de Sirley y fingió ser ella cuando una comerciante le escribió para ofrecerle pagarle una deuda de 10.000 bolivianos. Él quiso aprovecharse y cobrar el dinero de su víctima.

En el momento del pago, Rodrigo fue capturado por la Policía en posesión del celular de Sirley y fue detenido preventivamente.

La abogada que representó a la víctima, Mercedes Cortez, detalló que las pruebas presentadas fueron contundentes.

La prueba más importante ha sido una triangulación de llamadas que ayudó a ubicar geográficamente los celulares de Rodrigo y Sirley, a las 20:30 del 3 de noviembre de 2019, recorriendo la ruta hasta donde finalmente fue encontrado el cadáver de la víctima, en el túnel de Paracti.

"La triangulación permitió descubrir la ruta que siguió Rodrigo mientras llevaba a su víctima por La Angostura, San Lorenzo hacia el Valle Alto. El crimen se cometió en su casa, en Punata. Luego se la llevó el cadáver hacia el Trópico y lo abandona en un turril en una caída de Paracti, antes de llegar a la tranca, donde podrían descubrirlo. Un motociclista fue quien halló el turril y dio aviso al Comando de Umopar", detalló Cortez.

Otras pruebas importantes son un audio enviado por Sirley a Rodrigo advirtiéndole que si él no asume su responsabilidad, ella haría conocer de su embarazo a los padres de Rodrigo, pues se había enterado que él tenía otra relación amorosa al mismo tiempo.

También se divulgaron las pericias psicológicas que demuestran que Rodrigo Villarroel no tiene sentimientos de culpa o remordimiento, sino que más bien justifica sus acciones. También revelan que desarrolló una fuerte dependencia emocional hacia su familia y una inmadurez cognitiva propia de una persona de 18 años.

De igual manera, las pruebas periciales demostraron que Sirley mantuvo relaciones íntimas con Rodrigo Villarroel antes de ser asesinada. De comprobó mediante el perfil genético del sentenciado en los restos de la mujer.

En relación a los otros tres sentenciados, las pruebas demostraron que, en el mes de enero de 2021, Diego Céspedes, Neyva Torrico y Aidé Villarroel obstaculizaron la justicia al destruir importantes evidencias del feminicidio como la billetera, la carcasa y otros documentos de la víctima con los que se había quedado Rodrigo, además de un listón de madera con el que el feminicida se ayudó a introducir los restos de Sirley en el turril.