Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 04:18

Tornero golpea y casi estrangula a su pareja

Un médico forense la examinó y verificó que tiene múltiples excoriaciones alrededor del cuello, edemas en el rostro, la boca, en los brazos, dolor en el codo y en la muñeca que no puede moverla.

La mujer en una vereda tras la discusión con su pareja. (Voces Libres)
La mujer en una vereda tras la discusión con su pareja. (Voces Libres)
Tornero golpea y casi estrangula a su pareja

Paulina (nombre cambiado), una mujer de 34 años, fue golpeada y casi estrangulada por su pareja, presuntamente para quitarle a su hija de un año de edad. El atacante, identificado como Ronald, fue aprehendido por la Policía, al igual que la hermana de él, Mariela, quien intentó llevarse a la pequeña.

El caso ocurrió a las 10:00 de la mañana del jueves 3 de septiembre, en un departamento del Barrio Municipal de Quillacollo. Paulina relató que ella y Ronald vivieron juntos tres años y luego se separaron por cinco meses. Sin embargo, hace una semana se reconciliaron y volvieron a vivir juntos con la hija de ambos, de un año.

Según la denuncia de la víctima, el jueves estaba con Ronald en su habitación y empezaron a discutir por unas deudas que tienen en común. De pronto, él le dijo que había decidido asumir la tenencia de su hija y llevársela al campo. Paulina se opuso y él le dio dos puñetazos en el rostro que la dejaron tendida sobre la cama.

Una vecina toco la puerta y les dijo que los buscaban. Era Mariela, la hermana de 21 años de Ronald. “Él le dijo a mi cuñada que entre, que recoja a mi hija y se salga con ella corriendo. Ella lo obedeció y yo me levanté como pude para impedir que me quiten a mi bebé, agarré a mi cuñada y la golpee, pero Ronald me agredió peor y Mariela se salió con mi hija. Me dio patadas, puñetes, me arrancó mi ropa interior y quería lastimarme en mis genitales, me defendí apenas. Luego me dijo que nos moriríamos los dos y que a mi hija la criaría su familia. Fingió que estaba tomando un líquido corrosivo que se usa en joyería y luego agarró una pita de la mesa. Me la envolvió en mi cuello para estrangularme, me desmayé creo”, contó.

Una comerciante que estaba en su puesto de venta, convocada por su hija que escuchaba los gritos de Paulina, desde el departamento de abajo, ingresó al inmueble y se topó con Mariela que se llevaba a la bebita de un año. La increpó y Mariela le respondió que vino a ver a su hermano, pero que él estaba peleando con su cuñada arriba.

“Le dije esa wawa no es de vos, ¿cómo te la vas a llevar?, y ella me dijo que tenía que irse porque el radiotaxi la estaba esperando afuera y me dejó a la niña. Junto a una vecina decidimos llevar a la wawa para entregársela a Paulina. Tocamos a la puerta varias veces y no abrían. Ronald les gritó que empujen la puerta, pero había una silla detrás y no podían. Seguimos tocando hasta que Ronald abrió y vimos a Paulina en el piso, inconsciente”, declaró la testigo.

Ronald la hizo sentar en el piso y ella abrió sus ojos, pero no reconocía a nadie y no podía hablar. “Yo me acerqué y le dije pregunté qué le pasó. Ella dijo bajito, casi no le salía la voz: ‘Sácame, me quiere matar’. Yo me asusté, la tomaba del hombro y le decía reacciona, pero ella no reaccionaba. Cuando podía abrir sus ojos solo decía bajito: ‘Me quiere matar’. Ella no podía pararse, se agarró de mis brazos, le ayudé a pararse, pero apenas dio un paso se cayó de nuevo. La hice sentar en el piso de afuera y mi esposo vino con una taza de agua, pero ni podía tomarla. Después de un lapso logró recuperar el aliento y llorando pidió que llamemos a la Policía”, describe en su declaración la testigo.

Cuando los policías llegaron al departamento, Ronald les dijo que Paulina se quiso matar y sacó una pita de en medio de los cabellos de ella, por el cuello.

Un médico forense la examinó y verificó que tiene múltiples excoriaciones alrededor del cuello, edemas en el rostro, la boca, en los brazos, dolor en el codo y en la muñeca que no puede moverla.

El Observatorio de Justicia de la Voces Libres se hará cargo de la defensa de la víctima y considera que existen elementos suficientes para imputar a Ronald por tentativa de feminicidio, pues, según explicó la abogada Mercedes Cortez, el certificado forense da cuenta de que las lesiones en el cuello se deben a la soga que usó Ronald para intentar estrangularla, además de otros indicios como la soga secuestrada por la Policía, el testimonio de la vecina que la halló inconsciente, el abordaje psicológico y otros.

La víctima declaró que no es la primera vez que Ronald la agrede, pide que la violencia pare, que él no le quite a su hijita y confesó que teme por su vida, si acaso lo dejan libre.