Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de diciembre de 2021
  • Actualizado 07:38

Taxista envió una foto de la casa donde lo mataron y dijo que hacía un traslado

Abraham S.P., de 26 años, fue encontrado sin vida en la cajuela de su vagoneta, la tarde del miércoles. El último contacto con su familia fue a las 11:44 cuando estaba trabajando.

Investigadores realizan el levantamiento legal del cadáver del taxista en El Abra, la tarde del miércoles. RED UNO
Investigadores realizan el levantamiento legal del cadáver del taxista en El Abra, la tarde del miércoles. RED UNO
Taxista envió una foto de la casa donde lo mataron y dijo que hacía un traslado

Abraham S.P., de 26 años, fue asesinado cuando prestaba sus servicios como taxista en la OTB La Viña de la zona de El Abra, en Sacaba. El último contacto que tuvo con su familia fue el miércoles a las 11:44 cuando envió una foto por WhatsApp, de la casa donde habría sido asesinado, diciendo que realizaba un traslado.

Una pareja contrató sus servicios para una carrera de ida y vuelta. Partió de la Serena Calicanto, una zona ubicada a la altura del kilómetro 8 de la avenida Petrolera, hasta La Viña de El Abra, y debía retornar llevando carga porque los esposos supuestamente estaban trasladándose, informó la enamorada de la víctima.

Desde entonces, no supieron más de él e intentaron contactarlo, pero su teléfono estaba apagado. Se anoticiaron de su muerte a través de los medios de comunicación cuando el cadáver fue encontrado, envuelto en una frazada, en la cajuela de su vehículo la tarde del miércoles.

La Policía está buscando a los presuntos autores del crimen, uno sería un exrecluso, mientras investigan los móviles del hecho.

GRITOS DE AUXILIO

“Sálvenme, me están matando. Auxilio”, habría gritado el joven, mientras era atacado por sus asesinos. Una mujer escuchó los gritos que se oían desde la casa de sus vecinos, presuntos autores, y exclamó: “¿Qué pasa ahí? Voy a llamar a la Policía”.

Los presuntos asesinos pusieron música a todo volumen y no pudo oír más. Su hija llamó a la Policía, pero el efectivo que se constituyó a la propiedad habría conversado con un hombre que atendió la puerta, quien le dijo que estaba bebiendo con algunas personas, y solamente le pidió que redujera el volumen de su equipo antes de retirarse del lugar, según un vecino.

Luego, los asesinos llamaron a un mecánico, que presuntamente desconocía del asesinato, para que encendiera la movilidad que presentaba fallas. Realizó ese trabajo, mientras una mujer limpiaba el piso, y luego abandonó el domicilio.

La pareja habría cargado el cuerpo de la víctima a la cajuela del auto y condujeron casi un kilómetro. Se presume que el auto volvió a presentar fallas y decidieron abandonarlo y darse a la fuga.

Un vecino vio la vagoneta blanca estacionada, pero con el limpiaparabrisas funcionando y eso llamó su atención. Se quedó a vigilar pensando que delincuentes entraron a robar en alguna vivienda del barrio, pero el auto se apagó a los 20 minutos. El hombre se aproximó al motorizado y se asustó al ver manchas de sangre.

Los vecinos llamaron a la Policía. Los investigadores constataron la presencia del cadáver y realizaron el levantamiento legal del cuerpo.

Las investigaciones siguieron y la Policía y Fiscalía se constituyeron hasta el domicilio donde el taxista habría sido asesinado. El inmueble fue precintado, pero vecinos enardecidos por el asesinato ingresaron por la fuerza y apedrearon las ventanas y le prendieron fuego, la noche del miércoles.

Abraham recibió unas seis puñaladas en el cuello y rostro, y habría sido estrangulado, según sus familiares. Su cuerpo fue trasladado ayer a Anzaldo donde está siendo velado y lo enterrarán en las próximas horas.

Sus familiares piden justicia y que su exconcubina sea investigada porque ella lo habría amenazado de muerte.