Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 03:12

Suárez: ‘Dios me dio sanidad; me refugié en él para vencer’

El cabo, que trabaja en el penal de San Roque, superó a la COVID-19 tras casi un mes de pelea contra el virus.

El policía dona plasma hiperinmune para salvar la vida de un paciente delicado. 
AMBAS FOTOS: Cortesía Suárez
El policía dona plasma hiperinmune para salvar la vida de un paciente delicado. AMBAS FOTOS: Cortesía Suárez
Suárez: ‘Dios me dio sanidad; me refugié en él para vencer’

“Me entregué a Dios, en oración, porque él es nuestro refugio en todo momento. Puedo afirmar que Dios me ha dado sanidad frente a este virus”, manifestó el cabo Carlos Fernando Suárez Meza, un vencedor del coronavirus.

Suárez es un joven, de 29 años, que trabaja en el recinto penitenciario San Roque de la ciudad de Sucre y fue el primer policía que donó plasma hiperinmune en esa ciudad para salvar la vida de un ciudadano que enfermó igual que él de coronavirus.

Libró una dura batalla de más de 30 días contra la COVID-19, desde que comenzó a tener síntomas, aunque inicialmente pensó que se trataba de un resfriado.

El 7 de junio, el efectivo policial se presentó al turno en su fuente laboral, pero sintió escalofríos y malestar en general desde las 02:00 de la madrugada. Al promediar las 07:30 retornó a su domicilio tras cumplir su servicio.

“De camino a casa pasé por una farmacia para comprarme Flavicold creyendo que mis malestares eran producto de un resfrío común. Descansé toda la mañana y al mediodía no tenía apetito y continuaba mi malestar general”, relató.

Presentó fiebre, tos y gripe leve. A los cinco días, su resfrió persistía y acudió a la caja, donde le indicó al médico los síntomas que presentaba. El profesional le recetó algunos medicamentos y le pidió reposo.

“Al día siguiente mi esposa habló con su hermano, el doctor Cardozo Álvarez que trabaja en Santa Cruz, y mi cuñado sospechó que era COVID-19 por los síntomas que presentaba y me recetó unos medicamentos. Lamentablemente mi esposa esa noche empezó a tener malestares”, contó.

El 15 de junio, Suárez volvió a la caja porque continuaba con los síntomas y además tenía dolor pulmonar. Le sacaron una primera radiografía de tórax, donde detectaron una falla pulmonar, y le realizaron una prueba de coronavirus. Al día, siguiente los funcionarios del seguro se comunicaron con él para indicarle que su resultado fue positivo.

Más tarde, una ambulancia pasó por él a su vivienda y lo trasladaron al centro municipal de aislamiento de la Villa Bolivariana, donde estuvo hasta el 9 de julio, cuando recibió su alta médica.

Fue una etapa complicada, estando distanciado de sus seres queridos, pero Dios le dio fortalece para vencer al virus. Su cuñado lo apoyó desde el principio y siguió su tratamiento a la distancia. “También me hacía gárgaras y vapores tres veces al día”.

Se sometió a otra prueba después de más de 20 días en aislamiento y finalmente su resultado fue negativo, había vencido la enfermedad.

A los pocos días, uno de sus camaradas se contactó con él porque su familiar estaba delicado de salud a consecuencia de la COVID-19. Él no dudó ni por un segundo y cumplió los protocolos para ser un donante de plasma hiperinmune y coadyuvar en la mejoría del paciente. “Estoy considerando volver a donar”. 

Suárez se dirigió a todos los efectivos policiales y la ciudadanía en general que está batallando contra el virus pidiéndoles que tengan fe en Dios, que oren y que su alabanza esté en su corazón. “En su palabra escrito está: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, citó un texto bíblico de Juan 14:6.

También recordó que la población debe cumplir las medidas de bioseguridad como el lavado constante de manos, el uso correcto del barbijo y mantener la distancia.