Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 15 de octubre de 2019
  • Actualizado 19:58

EL AUTERO FUE APREHENDIDO 13 VECES

Senas menor y su obsesión por robar vehículos rojos

Este delincuente se ¨especializa¨ en motorizados. Solo necesita un minuto para su cometido. Asegura que la adrenalina le impulsa a seguir con sus fechorías.
Roberto Choque, el “Senas menor”
Roberto Choque, el “Senas menor”
Senas menor y su obsesión por robar vehículos rojos
La obsesión por el color rojo llevó a Juan Roberto Choque Flores, más conocido en el mundo del hampa como el Senas Menor,  a delinquir desde sus 17 años y ser considerado como uno de los ladrones más avezados del país.

Nacido el 26 de abril de 1979, es el hermano menor de Henry Choque Flores, otro conocido ladrón llamado el Senas Mayor, quien le enseño a delinquir desde temprana edad.

Juan Roberto  fue aprehendido 13 veces  por la Policía. En nueve oportunidades su aprehensión fue por delitos relacionados a robos a domicilio, vehículos, carteras y otros, sin embargo, su paso por los recintos penitenciarios es fugaz ya que en  un corto tiempo nuevamente vuelve a las calles para seguir atemorizando a la ciudadanía.

Su primera aprehensión fue en 1996 por abandono de hogar y desde entonces sus antecedentes penales fueron creciendo.

El pasado martes, los efectivos de la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove) volvieron a aprehenderlo por el robo de vehículos y motos.

Según el director de esta dependencia policial, Alfredo Vargas, el Senas Menor recién salió hace un mes de la cárcel y durante esos días ya había robado cuatro carros y tres motos.

Lo curioso, según Vargas, es que este delincuente roba en su mayoría motorizados de color rojo.

Solo en este último caso, de los siete robos cometidos, seis tenían este color en particular.

"El Senas Menor pinta los vehículos robados, y es más fácil cambiar de color un motorizado de color blanco,pero él siempre prefiere los rojos", dijo.

Al principio, este ladrón pintaba los vehículos de manera "tosca" y hasta precaria usando un spray, sin embargo, con el pasar del tiempo, llevaba los motorizados a talleres mecánicos donde lo convertían  en otro para no ser identificado. Incluso cambiaban las placas entre  los mismo vehículos para despistar a la Policía.

Diprove no puede determinar la cantidad de vehículos robados durante estos años, pero presume que pasan de 20 y en motos más aún.

ADRENALINA

El Director de Diprove, entrevistó al Senas Menor en su última aprehensión. Según Vargas, trataba de comprender la causa por la que ni la cárcel puede detenerlo de seguir delinquiendo.

"Esta persona vive del delito, es parte de su vida, no quiere saber de trabajar y el hecho de tener a la Policía detrás le sube la adrenalina y esto es lo que lo emociona", dijo Vargas.

El Senas Menor tiene una enfermedad incurable, la cual sería otra de las razones por las que vive su vida al límite.

UN MINUTO

Sobre el modus operandi empleado para robar los vehículos, Vargas explicó que solo necesitaba un minuto para llevarse cualquier motorizado.

Utilizaba herramientas caseras, hechas por él mismo, con las que forzaba las chapas de los autos y en un "abrir y cerrar de ojos", el motorizado ya había sido robado.

Una de las víctimas, relató que estacionó su vehículo en la puerta de su casa, a la cual ingresó por cinco minutos para sacar unos objetos personales.

Al salir, el auto ya no estaba y según el afectado el robo se dio en cuestión de pocos minutos.

Lo mismo sucede con las motos, el ladrón es todo un experto.

SU ERROR En la última aprehensión del pasado martes, Choque decidió compartir bebidas alcohólicas con un par de amigos.

Este fue el error que cometió este delincuente que facilitó su arresto.

El perseguido se encontraba tan embriagado que no se resistió a la aprehensión. Se piensa que también había consumido algún estupefaciente ya que no se dio cuenta de que estaba en la celda policial hasta después de varias horas. "Esta es una persona que siempre anda armada, pero el estado en el que estaba nos ayudó a aprehenderlo con facilidad", dijo Vargas.

En esta última aprehensión, el Senas Menor se sometió  a un proceso abreviado. El juez determinó cuatro años de reclusión en el penal de San Sebastián.

Para el Director de Diprove, esta es una pena mínima teniendo en cuenta los antecedentes y los  siete robos e incluso el delincuente podrá solicitar la reducción de la pena en dos años.

"Lo único que nos toca esperar es que recapacite en la cárcel, y dentro de dos años, si sigue delinquiendo, nos tocará  volver a perseguirlo", concluyó Vargas.

TRANSTORNO

La psicoanalista Jimena Antezana Castellón se refirió sobre este caso.

Si bien los datos proporcionados a la profesional sobre el Senas Menor son escasos, Antezana sostuvo que se  puede apuntar que la obsesión por el color rojo demuestra una conducta psicópata.

La especialista dijo que, en términos clínicos, este comportamiento se denomina perversión, que no implica maldad, sino la repetición de una acción que le causa goce.

A esa psicopatía se suma que el Senas Menor tuvo el ejemplo de su hermano mayor. “Si bien no conocemos nada del padre en este caso, existe una actitud, podríamos decir hasta permisiva de la madre, porque uno de los carros robados estaba en su casa, y esto demuestra que avala y aprueba los delitos de su hijo”, mencionó.

Finalmente, Antezana afirmó que una persona que tiene un cuadro de perversión, no cambiará a menos que tome conciencia del caso y esté decidida a hacerlo.