Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 13:51

Sargento se apoyó en las plantas medicinales para vencer al virus

Alberto Flores, efectivo policial de Diprove, libró una dura batalla de 38 días contra el coronavirus y volvió a su fuente laboral este 5 de agosto.

El sargento Alberto Flores, servidor de Diprove Cochabamba. FOTO: Cortesía Flores
El sargento Alberto Flores, servidor de Diprove Cochabamba. FOTO: Cortesía Flores
Sargento se apoyó en las plantas medicinales para vencer al virus

Una lucha de 38 días contra un enemigo invisible. El sargento segundo Alberto Flores Martínez, servidor de la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) Cochabamba, venció la batalla al coronavirus y retomó sus funciones laborales este 5 de agosto.

El 27 de junio, el efectivo, de 35 años, recurrió a una prueba rápida ante la sospecha de haber contraído el virus. Por la mañana, acudió a su cita médica y horas más tarde recogió su resultado que confirmó lo que tanto temía, uno positivo a COVID-19.

Dos días después, se sometió a la toma de muestras de hisopado en la Caja Nacional de Salud (CNS) y se confirmó el diagnóstico. Desde entonces, asumió cuidados rigurosos porque era el único que presentaba síntomas en su hogar.

“Tuve fiebre alta y escalofríos, esos dos síntomas me dejaron en cama una semana. También tenía algo de tos”, contó Flores.

Su esposa habilitó una habitación, con una cama, para que el oficial sea aislado y tratado hasta su recuperación. “El cuidado de mi familia era lo más importante porque temía haberlos contagiado. Fue una gran preocupación, pero Dios es grande y ninguno dio positivo a coronavirus. Fui el único que enfermó y con fe, y paciencia pude sobrellevar esta enfermedad”.

Flores vive con su esposa y sus tres hijos (de 18, 13 y seis años). Su compañera de vida asumió su cuidado, desde que supieron los resultados de ambas pruebas. El Sargento dijo que fue una etapa complicada porque no tenía contacto con sus seres queridos e incluso su cónyuge le dejaba sus medicamentos y alimentos en la puerta de la habitación y él no salía hasta que ella se hubiese retirado del lugar.

Comentó que se apoyó en la medicina tradicional para vencer la enfermedad. No siguió el tratamiento que dieron a conocer muchos hospitales que constan de más de 10 medicamentos. Flores solo usó dos fármacos y varias hierbas. 

“Tomaba mate de eucalipto con leche y wira wira con manzanilla. También me hacía vapores con pino, molle, eucalipto, jengibre, ajo y algunas cáscaras como de limón y otras frutas. Sentí mejoría cada día que pasaba”, manifestó.

El sargento segundo prevé donar plasma hiperinmune para salvar la vida de algún enfermo. Pidió a la población que cumpla con las medidas de bioseguridad para evitar los riesgos de contagio. Flores se sometió a una nueva prueba y su resultado fue negativo a la enfermedad, el martes. Tomó su uniforme y volvió ayer a su fuente laboral para continuar la lucha contra el coronavirus y la delincuencia.

ROMPE TEXTO

Consejo

El sargento Alberto Flores contrajo el virus en cumplimiento de su deber. Su fortaleza fue Dios y su familia, y dijo que los enfermos deben mantener la calma y tener paciencia.