Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 29 de noviembre de 2021
  • Actualizado 10:56

Protestan por presunta parcialidad en juicio por el feminicidio de la payasita Alexandra

La madre de Alexandra, junto a sus familiares, pide justicia por el feminicidio de su hija ocurrido hace tres años. NOÉ PORTUGAL
La madre de Alexandra, junto a sus familiares, pide justicia por el feminicidio de su hija ocurrido hace tres años. NOÉ PORTUGAL
Protestan por presunta parcialidad en juicio por el feminicidio de la payasita Alexandra

Familiares, amigos y activistas del colectivo Valiente Mujer se movilizaron ayer en puertas del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba denunciando presunta parcialidad de los jueces en el juicio por el feminicidio de Alexandra Rodríguez Jiménez, la joven que trabajaba como payasita y animadora en eventos infantiles que fue asesinada con un disparo en la cabeza el 10 de junio de 2018 en la zona de Pucara. Alejandro Rodríguez, padre de la víctima, pidió la intervención del Defensor del Pueblo y representantes del Ministerio de Justicia, como veedores en esta etapa.

“Tengo muchas observaciones. Me doy cuenta que hay parcialidad y favoritismo hacia los procesados. Pido que el Defensor del Pueblo, los representantes del Ministerio de Justicia, de Transparencia y la Comisión Nacional de Justicia en casos de Feminicidios asistan a las audiencias orales porque hay cosas que no están bien y temo que no se haga justicia”, dijo.

La noche del 9 de junio de 2018, Alexandra estaba con su novio Erih Brayan R.M. en una discoteca y luego en una fiesta en la casa de Patricia A.E. Discutieron y llamaron a un taxista que recogió a la joven, de 22 años, para llevarla a su casa, pero la siguieron en otro vehículo y, en un punto del trayecto en la zona de Pucara, su enamorado le disparó en la cabeza. Patricia A.E. y Edwin C.V. estuvieron en el lugar como cómplices. Otras cuatro jóvenes fueron acusadas por encubrimiento debido a que mintieron para que los tres principales sindicados tengan una coartada.

Los estudios científicos de absorción atómica determinaron que Erih Brayan tenía pólvora en la mano. Evangelina Jiménez, madre de la víctima, exige pena máxima para los responsables tras peregrinar por justicia tres años y dos meses.