Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 27 de junio de 2022
  • Actualizado 10:41

Pedidos de justicia y endurecer penas en la despedida del niño de Yapacaní

La población exige la condena máxima para los agresores sexuales. Una comisión llegará a esa población para revisar el cuaderno de investigaciones y verificar si hubo faltas. 

Familiares, vecinos, maestros, compañeros y otros pobladores despiden al niño, víctima de violación, en Yapacaní, Santa Cruz. APG
Familiares, vecinos, maestros, compañeros y otros pobladores despiden al niño, víctima de violación, en Yapacaní, Santa Cruz. APG
Pedidos de justicia y endurecer penas en la despedida del niño de Yapacaní

Pedidos de justicia, radicalizar penas y auditoría al proceso en la despedida del niño, de 11 años, de Yapacaní, Santa Cruz. El menor que falleció la mañana del sábado en el servicio de terapia intensiva del Hospital de Niños dejó luto y dolor en los bolivianos.

La pesadilla comenzó cuando el niño tenía 8 años. Fue víctima de violación por parte de cuatro hermanos, quienes eran sus vecinos, y le transmitieron una enfermedad sexual que fue detectada en la fase terminal. El pequeño iba a la casa de sus vecinos porque su compañera, hermana menor de los denunciados, lo llamaba para jugar y hacer las tareas. Su familia no desconfiaba ni sospechaba que “monstruos” vivían frente a ellos.

Según las investigaciones, el niño fue ultrajado por los cuatro hermanos, dos adolescentes y dos adultos (uno falleció en 2021 por VIH/Sida), que le apuntaban con un arma de fuego en la cabeza para obligarlo a callar y a volver a ese inmueble donde continuaron agrediéndolo sexualmente. Le decían que si no los obedecía estaban dispuestos a acabar con la vida de sus padres y de sus hermanos.

Dos de sus agresores están detenidos preventivamente. Uno de ellos, de 17 años, está en el Centro Educativo Nueva Vida Santa Cruz (Cenvicruz), por 45 días, debido a que es menor de edad, y el otro, Miguel Ángel S.T., de 24 años, fue enviado, por 180 días, al penal de Chonchocoro de La Paz.

Santiago S.T. murió por VIH/Sida en 2021 en la cárcel de Palmasola, mientras cumplía detención preventiva por violación agravada a otro menor de edad.

EXTRADICIÓN

El cuarto implicado es un adolescente, de 15 años, que se encuentra en Chile. La Fiscalía activará la solicitud de cooperación internacional, a través de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), con el propósito de conocer la ubicación real del denunciado y, posteriormente, generar los mecanismos para su extradición, informó ayer el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa. 

INFANTICIDIO

La investigación por la violación y muerte del niño se amplió por el delito de infanticidio, informó ayer el fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca. Los hermanos, de entre 15 y 24 años, también están siendo procesados por violación de infante, niña, niño o adolescente y por la agravante de contagio de enfermedad terminal.

La pena por infanticidio es 30 años de reclusión, sin derecho a indulto.

TRES DÍAS DE DUELO 

El alcalde de Yapacaní, Juan Carlos Valles, dijo que se emitió un decreto municipal que establece tres días de duelo, desde hoy, sin suspensión de actividades por la muerte del niño.

El Alcalde manifestó que la población exige justicia, radicalizar las penas, cambiar las leyes y una auditoría al proceso para verificar si los funcionarios cumplieron con sus obligaciones o se vulneraron los derechos del menor de edad. 

Al respecto, el fiscal genral Lanchipa dio a conocer que una comisión conformada por personal de la Dirección de Gestión Fiscal, Supervisión y Evaluación y la Fiscalía Departamental de Santa Cruz se trasladarán a Yapacaní para revisar el cuaderno de investigaciones y todas las evidencias del trabajo realizado por los servidores del Ministerio Público y, de esa manera, establecer si cumplieron con la ley o existieron algunos actos negligentes o irregulares en el desarrollo de sus funciones y, si el caso amerita, se determinen responsabilidades disciplinarias o penales. 

La población consternada despidió ayer con flores, globos blancos y exigiendo justicia al niño de Yapacaní en el cementerio del kilómetro 6.