Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de junio de 2022
  • Actualizado 18:05

Padres de Daylin no bajan los brazos: van a objetar que el caso se cierre

Abel Loma, abogado defensor de los de los papás de la infante secuestrada, expresó que ninguno de ellos ha sido notificado, aún, sobre la clausura de la causa.
Gregoria y Wilfredo, papás de la bebé Daylin. ÉXITO NOTICIAS
Gregoria y Wilfredo, papás de la bebé Daylin. ÉXITO NOTICIAS
Padres de Daylin no bajan los brazos: van a objetar que el caso se cierre

Wilfredo Cunurana y Gregoria Baptista, papás de la bebé Daylin, no se resignarán a que el caso se cierre. Este martes se conoció que el juez Douglas Borda Montaño había ordenado a la Fiscalía que la causa de la niña secuestrada en la Terminal de Buses de La Paz fuera clausurada, tras seis meses.

La pequeña fue raptada por una mujer llamada Camila (apodada como "China") cuando tenía apenas tres meses. Sucedió el 23 de diciembre de 2021, en vísperas de la Noche Buena.

Desde entonces, ni Wilfredo ni Gregoria volvieron a tener noticias certeras del paradero de la bebé.

Abel Loma, abogado defensor de la familia Cunurana Baptista, expresó que continuarán peleando.

"No se nos ha notificado aún. Estamos esperando la notificación. Vamos a plantear objeción a la resolución de rechazo para que el Ministerio Público revoque dicha decisión y podamos continuar las investigaciones. Llama la atención que no hubo respuesta del Gobierno, de la Policía, tampoco de la Fiscalía, mucho menos del Órgano Judicial", dijo el jurista.

EL SECUESTRO

El 23 de diciembre de 2021, una mujer se ganó la confianza de Gregoria, mamá de Daylin, y la convenció de que se la diera por algunos minutos, mientras ingresaba al baño. La raptora aprovechó esos momentos para llevarse a la niña.

Desde entonces, la Policía activó el intenso operativo de búsqueda, desplazando a uniformados de la entidad verde olivo por diferentes terminales. Los padres de la bebé son de Potosí, pero debieron instalarse en La Paz mientras duró la investigación.

La joven pareja subsistió con la venta ambulante, siempre guardando la esperanza intacta de encontrarla con bien.