Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:02

Murillo pide a nuevo Comandante de la Policía procesar a la gente que falte el respeto a efectivos

Posesionan al nuevo comandante departamental de la Policía, Javier Mendoza Maldonado. OPINIÓN
Posesionan al nuevo comandante departamental de la Policía, Javier Mendoza Maldonado. OPINIÓN
Murillo pide a nuevo Comandante de la Policía procesar a la gente que falte el respeto a efectivos

Javier Gonzalo Mendoza Maldonado es el nuevo comandante departamental de la Policía de Cochabamba. Reemplaza a Franz Sellis Mercado, quien fue destinado a la ciudad de La Paz después de ocupar el cargo por siete meses en el departamento.

El cambio fue anunciado ayer por el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien recomendó al nuevo Comandante de la Policía iniciar los procesos correspondientes contra toda persona que maltrate a los efectivos policiales.

“Quiero agradecer el arduo trabajo del Comandante Sellis. No lo estoy llevando de vacación a La Paz, trabajar a mi lado no es fácil (…). Es un premio ir a La Paz, pero no sé si será un premio trabajar a mi lado, pero estoy seguro que seguirán haciéndolo bien como hasta ahora. También dar la bienvenida al coronel Mendoza y encomendarle nuestra Llajta. Comandante ningún policía debe ser maltratado ni humillado porque están dando la vida por su pueblo. No permitamos que un puñado de delincuentes disfrazados de movimiento social o sindicatos falten el respeto a nuestros policías”, enfatizó.

Sellis indicó que trabajó siete meses en el Comando Departamental de la Policía. Dos como Subcomandante y cinco desde la Dirección de la institución.

Consultado sobre qué cargo ocuparía en la ciudad de La Paz, indicó que aún desconocía.

Indicó que uno de los retos más importantes que enfrentó, después de los conflictos en noviembre, fue lograr que los efectivos policiales retornen al Trópico, después del trabajo coordinado con diferentes instancias.

Apuntó también que realizaron una ardua labor, por más de 30 días, en Tiquipaya tras la caída de la mazamorra. Además, de una planificación para cuidar de la salud de la población por el brote del coronavirus a través de operativos y controles.