Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 15 de agosto de 2022
  • Actualizado 15:34

Pilar, madre del dolor: atacaron su cuarto, protege al hijo menor que le queda y espera el juicio

"No me voy a rendir. Voy a seguir hasta que suspendan a la vocal de su cargo", es el firme compromiso de Pilar, la madre de María del Carmen, asesinada en 2016  a manos de Omar Alejandro Ordóñez, líder de la pandilla Wander Rap, la más peligrosa de Cliza.

 

Pilar Reyes, madre de una víctima de feminicidio, pide justicia. NOÉ PORTUGAL
Pilar Reyes, madre de una víctima de feminicidio, pide justicia. NOÉ PORTUGAL
Pilar, madre del dolor: atacaron su cuarto, protege al hijo menor que le queda y espera el juicio

Transcurrieron seis años desde que asesinaron a su hija y sus ojos no dejan de llorarla. Entretanto, el dolor y el miedo le pasan factura, pues su estado emocional y psicológico se debilitan producto de la búsqueda incansable de justicia.

Se trata de Pilar Reyes, madre de María del Carmen, la joven asesinada en 2016 a manos de Omar Alejandro Ordóñez, líder de la pandilla Wander Rap, la más peligrosa del poblado rural en Cliza.

En 2017, el asesino de María del Carmen fue condenado a 30 años de prisión; sin embargo, cuatro años después, en 2021, el feminicida fue liberado y escapó del país. Ante ello, hoy Reyes batalla otra pelea legal: desea que la vocal Mirtha M, acusada de liberar al feminicida de su hija, vaya a prisión.

Sin embargo, este proceso no avanza, puesto que la defensa legal de la familia Reyes tuvo que solicitar una evaluación psicológica de la madre que el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) se niega a realizar por dos razones: “no está en sus protocolos o normas internas” y “considera que la señora Pilar Reyes no es una mujer en situación de riesgo”, según informó el abogado de la parte acusatoria, David Henry Flores.

ATACARON SU CUARTO

El calvario para esta familia no termina. El pasado domingo, mientras Pilar y los dos hijos que todavía le quedan buscaban vender el trigo que cosecharon para solventar sus gastos, el cuarto donde vivían, facilitado por Mujeres de Fuego, fue atacado por desconocidos, quienes forzaron la puerta y rompieron los vidrios. A la fecha, los agresores no fueron identificados por falta de cámaras que registraran el hecho.

Desde entonces, abandonaron el lugar y el temor con el que conviven a diario se siente con más intensidad. Reyes no para llorar. “Ya no sabemos donde vivir”, lamentó la hermana de María del Carmen, Silvia Carballo,  a tiempo de pedir justicia para dar con el paradero de Omar Alejandro Ordóñez, cabecilla de la pandilla Wander Rap.

SE CONCENTRAN EN EL MENOR

La paz no parece llegar a la familia Reyes, puesto que ahora su preocupación se centra en la seguridad del hermano menor de la familia, quien con tan solo 8 años teme ser perseguido por miembros y cercanos de la pandilla, incluso tras salir de su escuela.

“Espero toda la mañana a que salga del colegio y luego me lo traigo. Por ahí me persiguen y qué tal si le hacen algo a la wawa, a mi hermanito”, dice Silvia, mientras observa al menor cuidando las bolsas de su madre, quien conversa con la prensa.

“Está asustado, él dice que han roto (el cuarto) y nos van a matar”, añade.

En medio de todo el calvario, la audiencia para continuar el juicio oral del caso fue reprogramado para el 19 de julio.