Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 27 de junio de 2022
  • Actualizado 10:18

Mecánico vive calvario y teme que Jhasmani deje la cárcel

Juan Antonio Cuéllar pide que la Justicia rechace el recurso de cesación a la detención preventiva presentada por el “abogado torturador”. 

Juan Antonio Cuéllar, víctima de Jhasmani Torrico, pide justicia. NOÉ PORTUGAL
Juan Antonio Cuéllar, víctima de Jhasmani Torrico, pide justicia. NOÉ PORTUGAL
Mecánico vive calvario y teme que Jhasmani deje la cárcel

El calvario de Juan Antonio Cuéllar no termina. Jhasmani Torrico Leclere, sentenciado en 2021 a seis años y seis meses de cárcel por secuestro y lesiones en el caso mecánico, presentó un recurso de cesación a la detención preventiva que será atendido está jornada, desde las 09:15, por el Tribunal de Sentencia 2 de Quillacollo, Cochabamba.

Para Cuéllar, la posible liberación de Jhasmani Torrico le angustia porque teme que atente contra su integridad y la de toda su familia. Pide que Torrico, conocido como el “abogado del diablo” o “abogado torturador”, cumpla su condena en la cárcel de San Sebastián Varones.

También solicitó que la sentencia sea ejecutoriada considerando que la condena se dictó hace más de un año, en febrero de 2021.

DENUNCIA

El 16 de marzo de 2018, tres hombres llegaron al taller de Juan Antonio Cuéllar pidiendo auxilio para una movilidad varada a unas cuadras. El mecánico sacó sus herramientas y subió a un taxi hasta llegar a un Toyota RAV4 que tenía el capó abierto, donde lo redujeron, le hicieron toques eléctricos y le vendaron los ojos para llevarlo hasta un inmueble donde lo torturaron sumergiéndole la cabeza en un bañador con agua y a golpes.

Cuéllar fue obligado a firmar un documento en el que admitía la devolución de 20 mil dólares por un anticrético. Para ello, le tomaron fotografías contando billetes, junto a los dueños de la propiedad, pero no recibió ni un dólar.

Por el caso, siete personas, entre ellas Jhasmani Torrico, fueron sentenciadas el 24 de febrero de 2021. 

Según Cuéllar, solo dos personas se encuentran en prisión. Denunció que los propietarios del inmueble fueron liberados. No recuperó el dinero que entregó a los dueños por el anticrético. Torrico tiene detención domiciliaria por el caso padrastro.