Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 04 de agosto de 2021
  • Actualizado 02:04

Lucy, joven madre, fue asfixiada hasta la muerte por su pareja policía

El feminicida, que está aprehendido, también le fracturó la nariz y le causó traumas faciales antes de quitarle la vida en su casa ubicada en el barrio Urkupiña, en Santa Cruz.

El policía es aprehendido por el feminicidio de su pareja, en Santa Cruz. FACEBOOK
El policía es aprehendido por el feminicidio de su pareja, en Santa Cruz. FACEBOOK
Lucy, joven madre, fue asfixiada hasta la muerte por su pareja policía

Lucy Alejandra H., madre de una niña de dos años, perdió la vida a manos de su pareja Wilfredo F.C.S., de profesión policía, quien fue aprehendido y enviado preventivamente al penal de Chonchocoro de La Paz. Con la muerte de la joven, de 21 años, los feminicidios suben a 65 en todo el país, en lo que va del año.

El efectivo procesado, de 25 años, la mató a golpes en su domicilio ubicado en el barrio Urkupiña de la zona del Plan 3.000, en Santa Cruz. Ella tenía fractura de huesos de la nariz y faciales. Además, de un trauma facial por elemento contundente y su muerte fue por asfixia mecánica por hemoaspiración, según la autopsia médico legal realizada por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).

La fiscal de Delitos Contra la Vida, Alejandra Ávalos, señaló que esa dependencia se constituyó a la vivienda donde constató la existencia del cadáver de la joven con signos de violencia. Se hizo el levantamiento y comenzó la investigación, y procesamiento de la escena del crimen. Los peritos establecieron que Lucy falleció entre 12 y 14 horas antes de la autopsia.

EL CRIMEN La tarde del lunes 19 de julio, la joven fue encontrada sin vida y con signos de violencia por la madre del agresor en su habitación recostada en su cama. Lucy vivía con Wilfredo, su niña y su suegra.

Se conoció que la joven era constantemente víctima de violencia. Ella formalizó dos denuncias en contra de su pareja, padre de su hija, en 2019 y 2020. Primero lo denunció por violencia familiar y le dieron medidas de protección. En 2020, la víctima volvió a demandarlo, pero luego retiró la denuncia.

Sobre el caso, el comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, dijo que el policía no solo se someterá a la justicia ordinaria, sino que le seguirán un proceso disciplinario y podría ser dado de baja. Además, tendría que tomar terapia.

“El núcleo familiar de la víctima informó que por lo menos seis veces había denunciado (al policía) por agresión. No tengo el número de cuántas agresiones fueron denunciadas, pero indudablemente desde la primera agresión se tiene que presentar la demanda”, manifestó.