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  • Diario Digital | viernes, 21 de enero de 2022
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Los rostros y las historias de las víctimas de feminicidio en Cochabamba en 2021

María, Mónica, Nayeli, Beatriz, Margarita, Selma y Mabel, los rostros de siete de las 15 víctimas de feminicidio en Cochabamba, en 2021.             ARCHIVO
María, Mónica, Nayeli, Beatriz, Margarita, Selma y Mabel, los rostros de siete de las 15 víctimas de feminicidio en Cochabamba, en 2021. ARCHIVO
Los rostros y las historias de las víctimas de feminicidio en Cochabamba en 2021

Eulalia, María, Cleofe, Mónica, Nayeli, Beatriz, Margarita, Jhoselin, Isabel, Avanja, Selma, Abigaíl, Noemí, Teodora y Mabel son los nombres de las mujeres silenciadas, víctimas de feminicidio que ocurrieron o se descubrieron en 2021, en Cochabamba.

Las víctimas son cada vez más jóvenes y los crímenes más violentos. 11 mujeres asesinadas tenían entre 15 y 30 años, mientras que cuatro tenían entre 35 y 59 años. Seis de ellas fueron sepultadas por sus agresores, quienes pretendían ocultar las muertes y 'burlar la justicia'. Del total de casos, cuatro autores ya cuentan con sentencia condenatoria de 30 años de presidio, dos se quitaron la vida tras cometer el delito, ocho están con detención preventiva y uno continúa en investigación.

El Trópico es la región con mayor incidencia; cuatro feminicidios se registraron en Villa Tunari y dos en Puerto Villarroel. En Cercado ocurrieron cuatro asesinatos de mujeres, en Quillacollo dos y Sacaba, Pocona y Punata registraron a un caso cada municipio.

Cochabamba cerró el año con 15 feminicidios, es decir, cuatro menos que en 2020 cuando se registraron 19 crímenes. Las cifras siguen siendo preocupantes tomando en cuenta que casi el 78% del total de denuncias que ingresaron a la Fiscalía de Cochabamba es por violencia familiar o doméstica.

1. PUÑAL EN EL PECHO Eulalia Delia Chocomani, de 26 años, madre de tres niños, fue la primera víctima de feminicidio de 2021 en Cochabamba. La joven fue asesinada por Virgilio Kachi Pillco, su concubino y padre de sus hijos, la noche del viernes 1 de enero en su vivienda ubicada en Alto Pagador, al sur de la ciudad. El 25 de octubre, el autor fue condenado a 30 años de presidio, sin derecho a indulto, en la cárcel de El Abra.

Ese primer día del año, la pareja sostuvo una discusión, pero él la golpeó en presencia de su hijo menor, de cuatro años, y con un cuchillo de cocina le apuñaló en el pecho. Virgilio se percató que sus otros dos hijos, de seis y ocho años, salieron a pedir ayuda a los vecinos y decidió darse a la fuga. Al día siguiente, la Policía lo capturó y la justicia lo puso tras las rejas.

Eulalia denunció, dos semanas antes de su muerte, que su concubino quiso estrangularla. Lo detuvieron, pero a las pocas horas fue liberado. No era la primera vez que la golpeaba puesto que en 2019 también sentó denuncia por violencia. Virgilio prometía cambiar y la convencía de retomar la relación. 

La joven, nacida en Challapata (Oruro), se mudó, junto a su hermana, a Cochabamba hace varios años. Eulalia se enamoró de Virgilio y convivieron unos ocho años. Ella realizaba trabajos de costura y soñaba con montar un taller. Sus hijos quedaron al cuidado de su hermana, tía de los niños.

2. DESAPARECIDA HALLADA SIN VIDA El 10 de enero, María Calle, de 46 años, salió de su casa en Ivirgarzama, del municipio de Puerto Villarroel, y no volvió más. La encontraron sin vida en un arroyo después de cuatro días de búsqueda. Ramber Reyes S., su pareja que antes fue su inquilino, admitió su culpa, se sometió a un procedimiento abreviado y le dieron la pena máxima.

El autor, de 28 años, inicialmente quiso hacer creer que la víctima se cayó de la moto en la que se transportaban presuntamente después de consumir bebidas alcohólicas. Dijo que sintió miedo y que por eso la arrojó a un río. Sin embargo, la autopsia lo desmintió y reveló que María fue golpeada y asfixiada.

Dos jóvenes quedaron huérfanos de madre.

3. MILITAR JUBILADO ACABÓ CON TODO A TIROS Cleofe J.V., de 59 años, recibió cuatro disparos y perdió la vida el 26 de enero en su domicilio ubicado en un barrio de la zona norte de la ciudad. Su exesposo Ciriaco C.C., militar jubilado y padre de sus cinco hijos, disparó más de nueve veces tras una discusión con la madre de sus hijos y el actual esposo de ella, quien también fue herido de bala. El autor, de 66 años, se quitó la vida en el mismo sitio, pero antes dejó una carta póstuma pidiendo perdón.

La mujer falleció cuando estaba siendo trasladada a una clínica, mientras su pareja, de 51 años, también era conducido a un centro médico debido a que fue herido en el muslo.

Cleofe y Ciriaco se separaron hace unos 20 años y ella comenzó una relación con otro hombre hace unos 10 años.

4-7. CEMENTERIO DE MUJERES Mónica Olmos H., Nayeli Lizarazu A., Beatriz García U. y Margarita Maldonado R., de entre 19 y 30 años, fueron encontradas enterradas en fosas de Tres Arroyos, en el municipio de Villa tunari, entre el 10 de febrero y el 1 de marzo. Todas estaban desaparecidas desde distintas fechas; el caso más antiguo data de agosto de 2017.

El primer cuerpo que se descubrió en esa zona fue el de Mónica, de 25 años, el 10 de febrero. Su familia reportó que la joven había sido sacada de su casa ubicada en el sindicato 40 arroyos la noche del 20 de diciembre de 2020, pero después de 52 días de búsqueda encontraron su cuerpo sepultado en Tres Arroyos.

Por su muerte, hay un solo sentenciado. Se trata de su primo Omar Jhonny Fernández Herrada, de 27 años, quien fue condenado a 30 años de cárcel. El autor confeso implicó a su jefe Juan Dennys G.M., a quien además vinculó al narcotráfico, y otros cuatro hombres más en el asesinato de su prima y otros tres crímenes más. A finales de noviembre, se conoció que los cuatro últimos, que estaban detenidos preventivamente, fueron declarados ‘inocentes’ presuntamente por ‘falta de pruebas’ y dejaron la cárcel generando temor en las familias de las víctimas.

Un inmueble ubicado en Tres Arroyos, una zona turística del Trópico cochabambino, se convirtió en un cementerio de mujeres. A los 14 días del hallazgo del cuerpo de Mónica, hallaron enterrados los restos de Nayeli a solo 10 metros de la fosa antes descubierta. La víctima, de 19 años, estuvo desaparecida un año y nueve días, desde el 15 de febrero de 2020. Ella murió por un golpe contundente en la cabeza, mientras que Mónica fue estrangulada con un lazo. 

Los familiares de Nayeli al tomar conocimiento que Omar fue sentenciado por la muerte de su prima salieron a buscarla por esa misma zona. Sabían que la joven conocía al condenado y sospecharon que pudo hacerle lo mismo. De esa manera, se descubrió un segundo feminicidio, pero había dos crímenes ‘ocultos’ más.

Fernández Herrada reveló que había dos víctimas más en esa zona. El 1 de marzo, dieron con los restos de Beatriz y Margarita; la primera desaparecida desde el 11 de agosto de 2017 y la segunda desde septiembre de 2019. Beatriz, madre de un niño, salió a la tienda y no volvió más. Sus parientes llegaron a pensar que se fue a otro país.

Dos de las cuatro víctimas habrían sido agredidas sexualmente antes de ser asesinadas.

8. UNA MUERTE MISTERIOSA Jhoselin M.O., de 22 años, llegó sin signos vitales a una clínica de Sacaba, el 12 de mayo. Sus familiares dijeron que la joven ingirió algún veneno, pero la autopsia determinó su muerte por asfixia mecánica.

Ese día, personal policial llegó hasta el centro médico para realizar el levantamiento legal del cadáver. La joven perdió la vida entre 18 y 24 horas antes de la intervención de los efectivos. Desde entonces, se emitieron varios requerimientos para llegar a la verdad histórica de los hechos.

9. ENTERRADA BAJO UN TRACTOR Casto O.B. y Evangelina B., concubinos, fueron enviados, con detención preventiva a El Abra y San Sebastián (mujeres), respectivamente, por el feminicidio de Isabel Velarde. La víctima, de 48 años, fue encontrada sin vida el 17 de mayo. Estaba sepultada bajo un tractor en el garaje de una casa ubicada en la comunidad de Chuchuncani del municipio de Pocona, en el Cono Sur de Cochabamba.

Según las investigaciones, Casto mantenía una relación extramarital con la víctima. El principal sospechoso, de 47 años, fue detenido en la plaza de Totora, mientras su concubina fue aprehendida en Punata porque se presume que actuó junto a su pareja en el crimen. Isabel fue golpeada y asfixiada. Su cuerpo fue encontrado entre 7 a 10 días después de su asesinato. 

10. SEPULTADA EN UN POZO SÉPTICO El 27 de mayo, Jorge A.V., de 37 años, fue enviado preventivamente a la cárcel de El Abra por el feminicidio de Avanja Ñucra M., su expareja y madre de sus cuatro hijos (de 13, 10, 8 y 4 años). El autor confeso, antes de que hallaran el cuerpo de la víctima en un pozo séptico, quiso hacer creer a los familiares que ella se había ido a trabajar a Chile.

Avanja, de 34 años, decidió separarse del padre de sus hijos poco antes de su muerte porque descubrió que él tenía una relación sentimental con otra persona. El domingo 23 de mayo, Jorge fue a la casa de su exconcubina en la comunidad de Aramasí, en Punata, pero discutieron. El hombre la golpeó hasta quitarle la vida y luego envolvió el cadáver en unas carpas para ocultarlo hasta que cayera la noche. Removió la tierra de un pozo séptico antiguo del patio de la casa donde la enterró pretendiendo ocultar el crimen.

Claudina, hermana de Avanja, dudó de la versión de Jorge. Fue a su casa y vio que su hermana no se había llevado nada y reportó la desaparición el 25 de mayo. El autor fue detenido en una chichería, terminó confesando todo lo ocurrido y dirigió a los investigadores hasta el sitio donde enterró a la madre de sus hijos. 

11. MATÓ A SU NOVIA, HUYÓ Y SE QUITÓ LA VIDA Selma Ariana Illanes A., de 24 años, salió con su novio Deyvi Paco H. el 15 de agosto y no retornó más. A los tres días de su desaparición, una comunaria encontró su cuerpo sin vida al pie de un árbol de eucalipto en la comunidad de Okosuru, en la ruta hacia Misicuni, Quillacollo.

Según las investigaciones, el feminicida se habría comunicado con el dueño de la casa donde vivía con sus dos hijos para decirle que había matado a alguien y que estaba yéndose a Brasil. Le dijo que tenía en un cuaderno el número de su hermano. Después de unas horas, se arrepintió y quiso hacerle creer que todo era una broma y que estaba viajando a La Paz ida y vuelta.   

Deyvi Paco, quien trabajaba como chofer de taxi, abandonó el motorizado que le confiaron en inmediaciones del Circuito Bolivia. El huyó a Argentina y, desde ahí, se contactó con sus familiares a través de una cuenta falsa de Facebook y se despidió de ellos confesando ser el autor del feminicidio de Selma. Fue encontrado muerto el 20 de agosto.

12. DOS PUÑALADAS MORTALES Abigaíl M.D., de 30 años, convivió con su agresor durante unos 12 años y en ese tiempo tuvo tres hijos (de 12 y 7 años y de tres meses). El 7 de septiembre, uno de los niños vio cómo su papá atacó a su mamá con un cuchillo en su domicilio en Ivirgarzama, Puerto Villarroel.

La víctima fue llevada al Hospital de Ivirgarzama. Tenía dos heridas punzocortantes, una en la región temporal izquierda (cerca del ojo) y la otra en la pierna izquierda, y su estado de salud se complicó debido a que la lesión en su pierna afectó una arteria y perdió la vida cuando estaban trasladándola al Hospital México de Sacaba.

Su concubino, de 40 años, fue aprehendido y enviado preventivamente a prisión.  

13. LIBERADO EN SOLO SEIS AÑOS Noemí, de 15 años, murió la noche del viernes 17 de septiembre luego de ser envenenada por su enamorado, de 17 años, en una cancha deportiva próxima a su domicilio en la zona de Valle Hermoso, al sur de la ciudad de Cochabamba. El feminicida recibió una condena mínima –seis años de reclusión en el Centro de Reintegración Social Cometa- por ser menor de edad.

Ese día, el feminicida compró el veneno de un mercado. Luego, llamó y citó a su enamorada en una cancha deportiva donde, con engaños, le dio de beber una limonada mezclada con sustancia tóxica y eso provocó a los pocos minutos convulsiones y desvanecimiento. El adolescente llamó a la madre de Noemí y juntos la trasladaron al Hospital Harry Williams en un taxi, pero la menor de edad llegó sin signos vitales. Su deceso fue a causa de ‘intoxicación aguda’.

El autor dijo que le dio la bebida para interrumpir un embarazo, pero los resultados de la autopsia revelaron que la víctima no se encontraba en estado de gestación. Para los dolientes la pena es ‘irrisoria’ porque una persona, mayor de 18 años, es condenada a 30 años de cárcel por el mismo delito.

14. AUTOPSIA DESMINTIÓ A SINDICADO Teodora Cardozo M., de 27 años, dejó una niña, de cuatro años, en la orfandad. El 3 de octubre, la joven llegó sin signos vitales al Centro de Salud Villa María de Quillacollo.

Su esposo, de 23 años, se contradijo en sus declaraciones. Señaló que discutió con su pareja la noche del sábado y, por eso, se habría ido a dormir con su hija, mientras su cónyuge se quedó en la sala de su domicilio en el barrio Kami. A Las 02:00 de la madrugada del domingo, se aproximó a la sala y encontró desvanecida a la madre de su hija y la trasladó hasta un establecimiento de salud. 

Sin embargo, la autopsia estableció que la víctima tuvo una muerte violenta por asfixia mecánica por sofocación y politraumatismo. El presunto autor fue remitido, con detención preventiva, al penal de El Abra.

15. DOS NIÑOS TESTIGOS DEL ASESINATO Ángel E.L. mató a su concubina Mabel Ch.M., de 30 años, la madrugada del 4 de noviembre en su domicilio ubicado en la zona de Jaihuayco, al sur de la ciudad. Sus hijos, de 7 y 10 años, fueron testigos del asesinato.

De acuerdo con las investigaciones, Ángel y Mabel discutieron esa madrugada. Él la apuñaló con un cuchillo de cocina a la altura del tórax.

Luego, salió de su habitación y pidió ayuda a los vecinos, a quienes quiso hacerles creer que Mabel se provocó la herida. La Policía se constituyó en la vivienda y aprehendió al sindicado. La Justicia determinó su detención preventiva. La víctima denunció en 2019 a Ángel por violencia familiar, pero ese caso fue rechazado.

Las mujeres murieron, en su mayoría, a manos de sus esposos, concubinos, enamorados o exparejas. Cada una tiene un nombre, un rostro, una historia, un sueño que no pudo cumplir porque alguien segó su vida. Hay al menos 21 huérfanos del feminicidio; 14 son menores de edad, de entre tres meses y 13 años.