Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 03 de diciembre de 2020
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Limber, la víctima de noviembre que las autoridades han olvidado

Sin abogado ni recursos, la familia del joven fallecido en los enfrentamientos de Huayculi busca justicia y cárcel para los autores del crimen a un año y 16 días del hecho.
Familiares y vecinos velan los restos de Limber Guzmán en su domicilio particular en Alto Cochabamba, el 7 de noviembre de 2019. Dico Solís
Familiares y vecinos velan los restos de Limber Guzmán en su domicilio particular en Alto Cochabamba, el 7 de noviembre de 2019. Dico Solís
Limber, la víctima de noviembre que las autoridades han olvidado

La última llamada de Limber Guzmán V. El joven, de 20 años, se comunicó con su papá desde un celular que no era suyo puesto que su número telefónico era otro, al promediar las 11:00 del 6 de noviembre de 2019. José, su padre, supo que su hijo se encontraba en cercanías del río Huayculi, muy lejos de la zona donde viven que es Villa Potosí, en el barrio Alto Cochabamba.

Su padre salió a buscarlo, pero los bloqueos impidieron que pudiera llegar hasta Huayculi, en el kilómetro 12 de la avenida Blanco Galindo (Quillacollo). La siguiente llamada que recibió del mismo teléfono era para indicarle que Limber estaba siendo trasladado a un hospital. La voz detrás del móvil ya no era el de su hijo y hasta hoy desconoce quién se comunicó con él en aquella oportunidad. Ese celular fue apagado tiempo después de ese suceso.

El joven estudiante falleció a las 20:45 del 6 de noviembre. El informe médico, de esa noche, reportaba que tuvo un paro cardiorrespiratorio y que intentaron reanimarlo por más de 20 minutos, pero vanos fueron los esfuerzos. Llegó al hospital Viedma con traumatismo cráneo encefálico grave, fractura de base de cráneo y muerte cerebral.

Su familia peregrina por justicia sin abogados ni asesoramiento profesional debido a que son de escasos recursos económicos. Piden una investigación profunda al caso y que identifiquen a los autores del crimen, quienes deberán pagar con cárcel por el delito cometido. 

LUTO

El joven hubiera salido bachiller ese año y quería estudiar Ingeniería Civil. Vivía en Alto Cochabamba, al sur de la ciudad de Cochabamba, y desde ahí iba todos los días a bloquear a Huayculi.

Su cuerpo no pudo reponerse de los golpes que recibió y perdió la vida tras los enfrentamientos en el puente Huayculi, en el Valle Bajo. Fue la jornada más violenta en los 17 primeros días de protestas. Limber Guzmán fue la primera víctima en Cochabamba y la tercera a nivel nacional durante los conflictos poselectorales.

De acuerdo con las investigaciones, Limber estaba bloqueando en el río Huayculi, con miembros de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC), pidiendo la anulación de las elecciones del 20 de octubre y la renuncia del entonces presidente Evo Morales. Esa jornada, al promediar el mediodía, fueron atacados presuntamente por afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), quienes habían llegado con el propósito de desbloquear y los doblaban en número de personas.

Los “desbloqueadores” habrían usado hondas con las que les lanzaron piedras y los golpearon con palos logrando hacerles retroceder unos 500 metros. Los que estaban siendo rebasados pidieron refuerzos y otros motoqueros llegaron a la zona para dispersar al grupo que quería levantar el punto de bloqueo. De ese enfrentamiento, resultaron varias personas heridas y un fallecido (Limber Guzmán).

Sobre la asistencia del estudiante a los bloqueos se dieron varias versiones. Sus vecinos sostienen que el joven fue motivado económicamente para apoyar los bloqueos del sector que pedía la renuncia de Evo Morales.

“Él (la víctima) fue para ganarse un poco de plata porque su familia es de escasos recursos. Se aprovecharon y todos sabemos que los motoqueros amedrentaron a su familia para que se retractara y rechazara que le pagaron, pero así fue como pasaron las cosas”, manifestó un vecino que prefirió mantener su identidad en reserva.

OLVIDADOS

José, el papá de Limber, manifestó que siente que su hijo ha sido “olvidado”. Ha pasado un año y 16 días de la muerte del joven y no recibió ningún tipo de apoyo. 

A los dolientes de víctimas de Huayllani y Senkata les ofrecieron indemnización, pero la familia Guzmán no ha sido contactada por el  Gobierno

En noviembre de 2019, autoridades y candidatos de distintos partidos le hicieron llegar sus condolencias, a través de las redes sociales, pero ninguno le tendió la mano. Sin abogado y sin recursos busca justicia y pena para los autores de la muerte de su hijo.

El jurista que los acompañó tras la muerte de Limber fue contratado por los “motoqueros” y perdieron contacto con él y ahora siguen el camino solos.

Conoció, por los medios de comunicación, que cinco expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegarán mañana e investigarán las muertes de Huayllani (Cochabamba) y Senkata (El Alto) ocurridas en noviembre de 2019. Señaló que ese trabajo será importante para esclarecer lo sucedido en ambos sitios, pero se preguntó quién podría ayudarlo a esclarecer el crimen de Limber, que también falleció en los conflictos de noviembre.

Ninguna autoridad se refirió al caso de la víctima de Huayculi y su familia pide que la CIDH y otras instancias los apoyen para esclarecer la muerte del estudiante de sexto de secundaria que estaba a un paso de conseguir el bachillerato.