Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 20 de noviembre de 2019
  • Actualizado 06:24

Juzgarán en Brasil al hombre que confesó que descuartizó a familia

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, explicó que se hicieron los trámites con la Interpol para la entrega del aprehendido. Los capturaron en Santa Cruz.
Juzgarán en Brasil al hombre que confesó que descuartizó a familia


Suelto de palabra. Así se mostró Gustavo Santos Vargas Arias, de 37 años, después de su captura en Santa Cruz, el sábado por la noche. Se trata del autor confeso del triple asesinato y posterior descuartizamiento de sus familiares en San Pablo (Brasil), en Navidad. Era cuñado de la pareja.

Pasó más de un mes desde su huída hasta que la Policía logró su captura en la zona Villa 1ro. de Mayo de la ciudad de Santa Cruz.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, explicó, en conferencia de prensa, que se cumplen con los trámites, a través de Interpol, para su traslado y juzgamiento en Brasil, país donde cometió el crimen.

“Ha cometido este grave delito en territorio brasileño y en estos casos siempre la persona es trasladada a la justicia donde se ha cometido el crimen. La decisión que tomamos es que la Policía Boliviana coordine con la Interpol a efectos de la notificación con sello rojo y se realicen los trámites judiciales con todos los elementos materiales y testimoniales colectados”.

El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Gonzalo Medina, remarcó que el aprehendido fugó de Brasil hace un mes y tres semanas e ingresó a Bolivia a través de Puerto Quijarro, sin hacer trámites migratorios y usaba cédulas falsas para despistar a la policía, de acuerdo con la información de ANF.

“Estuvo viviendo en distintos alojamientos. Se hizo crecer el cabello y el vello facial para cambiar su apariencia”.

Informó también que el autor confeso hizo una llamada a su hermano, lo que permitió a la Policía realizar un trabajo técnico y localizar el origen del contacto. Con ayuda del dueño del inmueble que alquiló se logró su captura.



LOS HECHOS Las víctimas, de nacionalidad boliviana, Jesús Reynaldo (39), su esposa Irma Morante Sanizo (38) y su hijo Gian Abner Morante (8) fueron reportadas como desaparecidas el 23 de diciembre. El 8 de enero sus cuerpos fueron encontrados empaquetados dentro de tres maletas dejadas en el baño de una casa que el sospechoso alquiló para instalar un taller de costura. La causa de la muerte de la pareja fue estrangulamiento y de su hijo por un golpe en la cabeza.

Vargas Arias reveló detalles de lo sucedido en la casa de sus cuñados, con quienes trabajaba y era socio de un negocio de costura. Según urgente.bo, mató a la pareja porque le debía dinero y dio fin con la vida del niño porque no sabía qué hacer con él. Su relato dio cuenta de que discutieron por temas económicos y primero asesinó a su concuñado. Horas después atacó a la mujer y dos días después acabo con la vida del niño que le reclamaba por sus padres.

“Me debía dinero. Prometió que me iba a pagar, pero no cumplió”.

En sus declaraciones negó haberse llevado los 30.000 dólares que tenía la familia asesinada y descuartizada fruto de su trabajo, pero la Policía duda de su versión ya que todo este tiempo pudo pagar sus gastos y alojamiento en diferentes hoteles de la ciudad cruceña.

Los cuerpos llegaron a Bolivia el 15 de enero. La madre y su hijo guardan sepultura en el cementerio de La Paz mientras que el varón fue llevado al municipio de Achacachi.

La Policía continúa con la búsqueda de otras dos personas, bolivianos, con nivel de parentesco con las víctimas y el autor confeso, que fueron declaradas como prófugos.

“Maté al

niño porque

lloraba mucho”

El autor confeso del triple asesinato reveló detalles de lo sucedido el fatídico día, en medio de un fuerte resguardo policial.

Dijo que el hijo de la pareja murió dos días después que sus progenitores.

En su declaración aseguró que su intención no era matar al niño, pero lloraba y preguntaba por sus padres en todo momento. Incluso, explicó, que en un momento de desesperación llegó al pequeño hasta la casa de su esposa, pero aclaró que ella desconocía del asesinato.

“No sabía qué hacer (con el niño). Lloraba mucho en la noche y preguntaba por sus padres. Yo decía que habían ido al mercado. No quería matarlo, por eso incluso lo llevé donde mi esposa”.

Vargas Arias fue llevado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Santa Cruz antes de su traslado a Brasil para enfrentar a la justicia por sus crímenes.