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  • Diario Digital | lunes, 12 de abril de 2021
  • Actualizado 20:56

Juicio por ‘caso mecánico’ se reanudará el martes y víctima pide ayuda a ministros

Jhasmani T., conocido como el “abogador torturador”, en una de sus audiencias. APG
Jhasmani T., conocido como el “abogador torturador”, en una de sus audiencias. APG
Juicio por ‘caso mecánico’ se reanudará el martes y víctima pide ayuda a ministros

El juicio oral por el “caso mecánico”, que comenzó el 16 de noviembre, se reanudará el martes tras que definieran su suspensión para atender la solicitud de cesación a la detención preventiva de Jhasmani T., conocido como el “abogado torturador o del diablo”, misma que salió a su favor y los jueces le dieron detención domiciliaria con un custodio la tarde del martes. Además, de una fianza y le prohibieron acercarse al afectado.

Sin embargo, la víctima Juan Antonio Cuéllar se siente desprotegido y teme por su vida, y la de su familia. Pide al ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo y al ministro de Justicia, Iván Lima, que hagan seguimiento a su proceso puesto que peregrina por justicia hace más de dos años.

Cuéllar lamentó que no pueda participar en el juicio oral debido a que el “abogado torturador” hizo que figurara como testigo siendo la víctima en este proceso. “No conozco el avance ni lo que está ocurriendo en mi caso porque no puedo entrar a las audiencias. Solo quiero que me devuelvan mi plata y justicia”.

Al respecto, la Fiscalía apeló la resolución que da detención domiciliaria al imputado, pero aún la fecha no ha sido fijada, de acuerdo con allegados al proceso. Además, Jhasmani T. debe cumplir las medidas interpuestas por el Tribunal para que sea trasladado a su casa, mientras se encuentra en el hospital Viedma.

ANTECEDENTES

Cuéllar fue secuestrado, torturado y obligado a firmar papeles el 16 de marzo de 2018. El mecánico tomó un inmueble en anticrético por 20 mil dólares y cuando se cumplió el contrato pidió a los dueños que le devolvieran el dinero ganado en varios años de trabajo.

Por eso, lo secuestraron y obligaron a firmar documentos para simular la devolución de la plata. Le tomaron fotos contando billetes, pero no le dieron ni un dólar.