Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 04 de agosto de 2021
  • Actualizado 06:09

Jhasmani: Pido mi sentencia absolutoria porque el delito de secuestro no se consumó

El supuesto delito cometido por el conocido como "abogado del diablo" se cometió el 16 de marzo de 2018, en contra del mecánico Juan Antonio Cuéllar. 
El abogado Jhasmani T. el 25 de febrero, fecha en la que fue sentenciado. DICO SOLÍS
El abogado Jhasmani T. llega al juzgado a las 14:30 de este miércoles 25 de febrero. DICO SOLÍS
Jhasmani: Pido mi sentencia absolutoria porque el delito de secuestro no se consumó

En la última jornada del juicio oral en el caso conocido como “mecánico”, el imputado Jhasmani T. conocido como “abogado torturador y abogado del diablo” pidió su sentencia absolutoria porque, a su parecer, no hubo delito de secuestro contra del Juan Antonio Cuéllar, porque no se pidió rescate.

Cuando tomó la palabra Jhasmani T. replicó la solicitud de condena argumentada por el Ministerio Público que pidió 13 años de prisión por los delitos de secuestro, extorsión y lesiones. Dijo que el delito no se consumó porque no se pidió rescate por la libertad del mecánico.

Agregó que el secuestro no se consuma con la privación de libertad de una persona, sino con el pedido de rescate. “No se pidió rescate, por tanto, el delito de secuestro no existe, pido mi sentencia absolutoria”.

Minutos antes, la fiscal parte de la comisión del Ministerio Público, Faridy Arnéz, aseguró que existen todos los elementos probatorios que demuestran que el delito mayor –el secuestro- se cometió.

“Tenemos una víctima (el mecánico) que ha sido llevada con engaños (…)  y luego el señor Jhasmani y otras personas ejercen violencia, vendan sus ojos, ejercen presión y le obligan a firmar documentos haciendo aparecer una deuda que jamás se pagó. Firma un documento que jamás iba a firmar por propia voluntad”, argumentó según una transmisión del juicio oral a través de radio Kawsachun Coca.

Arnez ratificó el pedido de sentencia condenatoria, el resarcimiento de daños y la devolución de los 20 mil dólares de anticrético que el mecánico Juan Cuéllar pagó por ambientes donde instaló su taller y que fue motivo de presión y tortura contra él.

El secuestro del mecánico Cuéllar ocurrió en marzo de 2018.

Dependiendo de las atenuantes y agravantes, se solicitó para los siete imputados distintas penas. El Ministerio Público pidió para Wilder G., por el delito de secuestro, 8 años; para Marcos F. por secuestro y lesiones, 11 años; para Riosby T. por secuestro, 11 años; para Gustavo A. por secuestro, 9 años.

En tanto, para los dueños de la casa Elena S. y José B.A. por secuestro, 9 años.

Arnez señaló que para los delitos cometidos por Jhasmani T. la pena máxima es 15 años, pero se consideró como atenuantes el hecho de que es padre de familia y representante de su hogar, por lo que pidieron 13 años de prisión.

El juicio entró a su fase final y se espera que la sentencia sea dictada en el trancurso de este jueves 25 de febrero, en Cochabamba.

Juan Antonio Cuéllar, la víctima de este caso, pidió justicia y sentencia para el “abogado torturador” y los otros partícipes de su secuestro y torturas sufridas el 16 de marzo de 2018, cuando tres hombres fueron a su taller mecánico a pedir auxilio para su carro que estaba parqueado en otro punto de la ciudad. Al llegar al lugar fue reducido, le vendaron los ojos y llevaron hasta un inmueble donde sumergieron su cabeza en un recipiente con agua y a golpes, obligarlo a firmar un documento en el que admitía que le devolvieron 20 mil dólares del anticrético por los ambientes del taller. Le tomaron fotos contando billetes, junto a los dueños de la propiedad que ocupaba en anticrético, pero no le dieron ni un dólar.