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  • Diario Digital | miércoles, 14 de abril de 2021
  • Actualizado 20:00

Jhasmani se arriesga a 13 años de prisión en “caso mecánico”

El “abogado del diablo” es acusado de secuestro, extorsión y lesiones. La pena máxima por esos delitos es 15 años, pero la Fiscalía pidió dos menos considerando que es padre de familia.

Jhasmani T., conocido como el “abogado del diablo”, sale de audiencia en Quillacollo. APG
Jhasmani T., conocido como el “abogado del diablo”, sale de audiencia en Quillacollo. APG
Jhasmani se arriesga a 13 años de prisión en “caso mecánico”

Jhasmani T., conocido como el “abogado del diablo”, podría ser sentenciado a 13 años de presidio en el “caso mecánico”. Esa es la pena que pide la Fiscalía para el acusado de tres delitos: secuestro, extorsión y lesiones.

La audiencia llegó a la fase de alegatos finales y la tarde de este miércoles se declaró un cuarto intermedio hasta este jueves, 25 de febrero, a las 14:30. Se prevé que hoy se dicte sentencia contra Jhasmani y otros seis procesados más por el secuestro y torturas al mecánico Juan Antonio Cuéllar el 16 de marzo de 2018, a quien habrían obligado a firmar un documento de devolución de 20 mil dólares por concepto de anticrético, pero no recibió ni un dólar, según la denuncia.

La fiscal Faridy Arnez explicó que, dependiendo de las atenuantes y agravantes, se solicitó para los siete imputados distintas penas. El Ministerio Público solicitó para Wilder G., por el delito de secuestro, 8 años; para Marcos F. por secuestro y lesiones, 11 años; para Riosby T. por secuestro, 11 años; para Gustavo A. por secuestro, 9 años.

En tanto, para los dueños de la casa Elena S. y José B.A. por secuestro, 9 años.

Arnez señaló que para los delitos cometidos por Jhasmani T. la pena máxima es 15 años, pero se consideró como atenuantes el hecho de que es padre de familia y representante de su hogar, por lo que pidieron 13 años de prisión.

Según el artículo 334 del Código Penal, “el que secuestrare a una persona con el fin de obtener rescate u otra indebida ventaja o concesión para sí o para otros como precio de la libertad de la víctima, será sancionado con la pena de cinco a 15 años de presidio”.

En cambio, la pena por extorsión es de uno a tres años de cárcel y por lesiones graves y leves es de tres a seis años.

El juicio por el “caso mecánico” comenzó el 17 de noviembre de 2020, con al menos tres suspensiones de audiencias.

EL CASO

Juan Antonio Cuéllar, la víctima, denunció hace casi tres años que tres hombres llegaron hasta su taller a pedir auxilio para una movilidad varada a unas cuadras. Cuéllar sacó sus herramientas y subió a un taxi hasta llegar a un Toyota RAV4 que tenía el capó abierto, donde lo redujeron, le hicieron toques eléctricos y le vendaron los ojos para llevarlo hasta un inmueble donde lo torturaron sumergiéndole la cabeza en un bañador con agua y a golpes, para obligarlo a firmar un documento en el que admitía la devolución de 20 mil dólares. Para ello, le tomaron fotografías contando billetes, junto a los dueños de la propiedad que había tomado en anticrético, pero no recibió ni un dólar.

La víctima expresó su temor y pide que los implicados en el caso sean sentenciados. Dijo que solo sale a trabajar y que su familia prácticamente cumple un encierro por miedo, y que incluso salir a la tienda “es un riesgo”.

SITUACIÓN

El “caso mecánico” es el único proceso que mantiene a Jhasmani T. con detención preventiva. En los procesos denominados padrastro, consorcio, videos uno y dos tiene detención domiciliaria.

El pasado 28 de enero, el “abogado del diablo” dejó el hospital Viedma después de haber estado internado durante un año y poco más de tres meses. En ese tiempo, Jhasmani T. fue atendido por las unidades de infectología, medicina interna, psicología y toxicología. Además, de traumatología donde los médicos le realizaron tres cirugías para evitar que su pie sea amputado.

Tras salir del hospital, estuvo en aislamiento en el bloque C de El Abra como medida preventiva ante los riesgos de contagio de coronavirus, durante unos 10 días. Luego, fue trasladado al penal de San Sebastián (varones) donde cumple detención preventiva por el “caso mecánico”.