Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 18:41

Iglesia pide no interrumpir el embarazo de una niña víctima de violación en Yapacaní y ofrece apoyo

La postura surge después de que la Defensoría de la Niñez y una junta médica de la Maternidad en Santa Cruz iniciaran los mecanismos para proceder a una intervención que no ponga en peligro la vida de la menor.

Imagen referencial de una menor víctima de estupro. FGE.
Imagen referencial de una menor víctima de estupro. FGE.
Iglesia pide no interrumpir el embarazo de una niña víctima de violación en Yapacaní y ofrece apoyo

En las pasadas jornadas, la violación a una menor en Yapacaní, que terminó con el embarazo de la misma, conmocionó al país. Al respecto, la Iglesia católica ha repudiado el crimen y ha ofrecido su ayuda para apoyar a la pequeña y evitar que se interrumpa el embarazo de la niña de 11 años. 

La postura surge después de que la Defensoría de la Niñez y una junta médica de la Maternidad en Santa Cruz iniciaran los mecanismos para proceder a una intervención que no ponga en peligro la vida de la menor.

La Iglesia apuntó por medio de un comunicado que "la única solución es salvar, cuidar y apoyar con amor de las dos vidas", por lo que ofrecen "acogida y atención a la niña y a la criaturita que tiene en su vientre, dando hospitalidad gratuita en el Centro de Madres Adolescentes Madre María, asegurando el apoyo material, médico, psicológico y espiritual para la maternidad y el tiempo post-maternidad", según información publicada por El Deber.

En respuesta a esta intención, la sentencia constitucional 206/2014 del Tribunal Constitucional Plurinacional establece que los mecanismos para una interrupción legal del embarazo son: la presentación de una copia de la denuncia de violación y el consentimiento de la mujer (niña, adolescente, joven o adulta) para acceder al procedimiento, entre otros aspectos. 

Según la responsable de la Defensoría de la Niñez de Yapacani, Silvia Suazo, el caso cuenta con ambos mecanismos. Pero la Iglesia señala que “en la medida que se desarrolle y se vaya asemejando a un ser humano la protección jurídica paulatinamente se va incrementando”. 

Actualmente, el agresor, un hombre de 61 años, está detenido preventivamente en el penal de Montero, mientras que la menor se encuentra recibiendo atención médica en la Maternidad Percy Boland. Hace unos días la niña se encontraba jugando con una de sus primas, momento en el que advirtió que algo se movía en su vientre.