Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 29 de mayo de 2020
  • Actualizado 16:25

EL IMPUTADO SOLICITÓ UN PROCESO ABREVIADO

Hombre confiesa que mató a Inés; la sexta víctima de feminicidio en Cochabamba

La mujer de 61 años fue encontrada sin vida en el río de Isinuta, en Villa Tunari, donde fue a lavar ropa, el lunes. Constantino L.M., su esposo, entró en contradicciones y fue aprehendido, pero terminó reconociendo ser autor del crimen.

Rubén Lobatón Ortiz, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), durante una conferencia de prensa. Foto- Alejandro Orellana.
Rubén Lobatón Ortiz, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), durante una conferencia de prensa. Foto- Alejandro Orellana.
Hombre confiesa que mató a Inés; la sexta víctima de feminicidio en Cochabamba

Constantino L.M. confesó ser el autor del feminicidio de Inés H.M., la sexta víctima en Cochabamba, que fue encontrada sin vida a orillas del río de San Julián del municipio de Villa Tunari, el lunes. El imputado pidió un procedimiento abreviado que contempla un fallo de 30 años de prisión por ese delito, informó hoy el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), Rubén Darío Lobatón Ortiz.

El autor del crimen, inicialmente, dijo que su esposa, de 61 años, fue a lavar ropa al río y que cuando fue al lugar la encontró muerta cerca de las 11:00. Las declaraciones contradictorias del ahora imputado hicieron que las autoridades lo arrestarán con fines investigativos.

Lobatón dijo que la autopsia reveló que la mujer falleció por una anoxia cerebral (una lesión provocada por la falta de oxígeno en el cerebro) y asfixia por sofocación. Tenía una herida contusa y abierta en la sien y un golpe en la oreja.

Explicó que inicialmente se tenía la hipótesis de que la víctima tras los golpes en la sien, con algún objeto contundente, fue sumergida al río y se había ahogado, pero la autopsia médico legal y los actos investigativos dieron más luces de las causas del deceso.

“La mujer no murió por el golpe en la cabeza, sino porque le taparon la boca y la nariz impidiendo que pudiese respirar”, indicó.

El hombre al verse “acorralado” terminó confesando su autoría. La víctima lo había denunciado por violencia doméstica en Punata, en 2008. En esa oportunidad, también intentó asfixiarla presionándola por el cuello para que no pudiera respirar, pero después de un “compromiso” decidieron retomar la relación que siguió siendo con agresiones.

El Ministerio Público informó que a nivel nacional se registraron 32 feminicidios en Bolivia, entre el 1 de enero y el 7 de abril. Se trata de nueve víctimas en Santa Cruz, ocho en La Paz, seis en Cochabamba, tres en Potosí, dos en Pando, dos en Chuquisaca, uno en Tarija y otro en Oruro.

Inés es la cuarta víctima de feminicidio desde que rige la cuarentena en Bolivia que se aplicó por la pandemia del coronavirus. Dos casos ocurrieron en Santa Cruz durante la declaratoria de cuarentena parcial y uno en la ciudad de El Alto (La Paz) cuando ya se dispuso la restricción total.