Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de enero de 2020
  • Actualizado 08:12

SEGUNDO FEMINICIDIO EN COCHABAMBA

Guissela fue apartada de su familia y vivía en violencia

El concubino la estranguló. Según las primeras investigaciones, el   hombre comercializaba carros “chutos” y usaba a su pareja como “tragona” de droga.
El acusado del feminicidio en la FELCV. A la derecha Guissela Alvarado.	DICO SOLÍS
El acusado del feminicidio en la FELCV. A la derecha Guissela Alvarado. DICO SOLÍS
Guissela fue apartada de su familia y vivía en violencia

Guissela Alvarado, de 22 años, se convirtió en la segunda víctima de feminicidio en Cochabamba a manos de su concubino de 30, un hombre que la alejó de su familia y hasta de su propia hija.

La hermana de Guissela, Nelly Alvarado relató que la víctima se concubinó con su pareja Celio P., hace menos de un año.

Durante este tiempo, el hombre le prohibió visitar a su familia, ya que constantemente la golpeaba.

La mujer, quien tenía una hija de tres años con una anterior pareja, dejó a su pequeña al cuidado de su abuela, ya que la niña no quería estar con su mamá por el temor que le tenía a Celio P.

“En varias oportunidades le dijimos a este hombre que la deje, que nos devuelva a mi hermana, pero él no hacia caso, no quería que la veamos”, dijo Nelly Alvarado.

ASFIXIA La tarde del lunes, la pareja de concubinos estaba consumiendo bebidas alcohólicas junto al hermano de la víctima en la vivienda de la pareja. El familiar se retiró del lugar y luego de unas horas recibió la llamada de Celio quien le pidió que recoja a la mujer ya que estaban discutiendo.

Cuando el hermano llegó a la casa ubicada en el sector de COBOl, zona sur de la ciudad, Guissela estaba en el piso.

De inmediato, la llevaron a una clínica donde el médico de turno después de examinarla les dijo que estaba muerta y que debían llevarla al hospital Viedma. En este nosocomio los galenos se percataron de que el cuerpo tenía signos de violencia por lo que llamaron a la Policía.

El concubino en su primer relato aseguró que la mujer tomó veneno para quitarse la vida, sin embargo, las marcas de violencia en el cuerpo decían lo contrario, y finalmente la autopsia al cadáver reveló que Guissela murió por asfixia manual, es decir, la estranguló.

TRÁFICO El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), Jhon Bermúdez, informó que en el domicilio donde ocurrió el crimen se encontró la funda de un arma, además de manchas de sangre en el dormitorio y en la ropa del hombre.

Las primeras investigaciones refieren que Celio P. comercializaba carros “chutos” al Trópico de Cochabamba y que además utilizaba a Guissela como “tragona” para el transporte de sustancias ilícitas.

“Estas hipótesis están en investigación, aún no podemos confirmarlo, pero todo indica que el hombre se dedicaba a este negocio”, precisó Bermúdez.

El hombre está a la espera de su audiencia de medidas cautealres.