Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 18 de septiembre de 2019
  • Actualizado 01:44

KAREN REYES ORTÍZ APARECIÓ MUERTA EL DÍA DEL REFERENDO, EN SUCRE. UNA FISCAL ADMITIÓ EL CASO COMO SUICIDIO, PERO EL CUERPO DE LA MADRE DE TRES NIÑOS TENÍA LESIONES EN LA CABEZA

Familia cree que feminicidio de Karen fue disfrazado de suicidio

Familia cree que feminicidio de Karen fue disfrazado de suicidio



Karen Reyes Ortíz, una bella mujer de 31 años apareció muerta en su casa la mañana del 21 de febrero, día del referendo nacional.

Según las declaraciones de su esposo, un ingeniero civil, Karen se ahorcó con una cuerda amarrada a una viga. Sin embargo, la familia de ella asegura que quien conocía a Karen sabe que ella jamás se quitaría la vida, no solo por su carácter, sino por el inmenso amor que le tenía a sus hijos de 10, 6 y 4 años. Ellos sospechan que fue asesinada porque ya fue víctima de la violencia de su esposo. Hace dos años la vieron con el ojo amoratado y quiso disimular diciendo que se había golpeado, pero ante la insistencia de su familia, admitió que había sido agredida. Por razones laborales, su marido se fue a otra ciudad pero volvía a Sucre. “Mis papás y nosotras vivíamos con mi hermana Karen en la casa de mis padres, pero recién nos fuimos a otra propiedad para estar más cerca del centro y Karen se quedó en la otra casa con los niños”, relató a OPINION Lucy Reyes. El viernes 19 de febrero el esposo llegó a Sucre. “El domingo 21 mi hermana aparece muerta y estamos viendo mucha parcialidad de la fiscal. Quisimos presentar una denuncia verbal por feminicidio y no quiso aceptarla. Desestimó el feminicidio sin tener el protocolo forense”, denunció. Lo que llama la atención de la familia Reyes Ortíz es que si bien la causa de muerte de Karen es asfixia mecánica, hallaron hematomas y lesiones en su cabeza que fueron causadas con objeto contundente. “Supuestamente fue encontrada de rodillas y desnuda de la cintura para abajo, aunque la Policía la halló en la cama. Tiene excoriaciones en la parte interna de los dedos, como si hubiera agarrado la cuerda para evitar que sea apretada y sus puños estaban cerrados. La marca de la cuerda en el cuello no es ascendente sino horizontal. No es coherente”.

Además, Lucy Reyes insiste en que su hermana disfrutaba la vida, tenía planes a largo plazo y amaba a sus hijos. “¿Golpearse a sí misma, matarse semidesnuda y sin dejar una carta póstuma para sus niños? No. Eso no lo haría ella”. La hija mayor de Karen, de 10 años, les contó a sus abuelos y tías que la madrugada del 21 de febrero ella escuchó un golpe fuerte y personas que subían y bajaban las escaleras. Sin embargo, el esposo de Karen no oyó nada. “La Fiscalía ha emitido una orden de restricción para que mis padres no vean a sus tres nietos porque él denunció violencia psicológica hacia él”. La familia Reyes protestó en puertas de la Fiscalía y les admitieron la denuncia por homicidio hace dos semanas, pero hasta ahora no someten a una necropsia los restos de Karen.

Parcialidad

La familia cree que hay parcialidad de una fiscal con el sospechoso e indaga los motivos para la denuncia pública.