Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 05 de diciembre de 2022
  • Actualizado 14:08

Tras el adiós a Erika, su mamá está destrozada, la bebé requiere sangre y pasa por otra cirugía

Intubada, con pronóstico reservado inicial y sin esperanzas de vida. Así estuvo la joven madre durante más de 25 días en el Hospital Viedma, que luchó con el 90% de su cuerpo quemado. Su familia llora su partida, pero fija sus esperanzas en su pequeña niña.

Erika junto a su hija  en una foto pasada. VOCES LIBRES
Erika junto a su hija en una foto pasada. VOCES LIBRES
Tras el adiós a Erika, su mamá está destrozada, la bebé requiere sangre y pasa por otra cirugía

El corazón de Erika Alvarado, la mujer de 23 años con el 90% del cuerpo quemado, dejó de latir hoy a las 5:00 de la mañana, producto de una falla orgánica múltiple en la sala de Terapia Intensiva del Hospital Viedma.

Su madre, Anabel Fernández, recibió la noticia en la madrugada, en medio de la oscuridad. Desconsolada y sumida en un mar de lágrimas pidió justicia para su hija y, con las fuerzas que aún le quedan, solicitó donadores de sangre para Ángela, la pequeña hija de Erika, quien tiene quemaduras en el 30% de su cuerpo.

“Me siento muy mal, estoy desecha, destrozada. Mi hija siempre estaba conmigo. Siempre me llamaba. Espero que se haga justicia. Este hombre no puede seguir así”, expresó Fernández, en referencia a Jhoner R, la pareja de Erika, quien fue acusado de golpearla brutalmente y orillarla a prenderse fuego aquel 17 de agosto pasado.

Aquella mañana de agosto, Erika y su concubino discutieron en su cuarto alquilado en el municipio de Tiquipaya. De acuerdo con testigos, el hombre comenzó a agredirla, tras lo cual ella habría amenazado con prenderse fuego. Luego de ello, Erika apareció envuelta en llamas. Todavía se desconocen las circunstancias en las que su hija, la cual se encontraba en los brazos de su padre, también se quemó.

Por la tarde, el cuerpo de la joven mamá fue trasladado al Instituto de Investigaciones Forenses (IDF), donde se le practicará la autopsia establecida por ley. Sus restos serán velados en Linde, Tiquipaya.

Entre tanto, la pareja de Erika fue enviada al penal de San Pablo, en Quillacollo, de forma preventiva por cuatro meses. Pesa sobre él una investigación por el delito de tentativa de feminicidio.

TODOS POR ÁNGELA

Ángela, la pequeña hija de Erika cumplirá 2 años en octubre próximo. Su segundo cumpleaños será distinto: lo pasará internada en el servicio de quemados del Hospital Materno Infantil German Urquidi y sin su madre.

Su abuela le contó a OPINIÓN que la bebé será sometida hoy a una nueva operación para limpiar sus quemaduras. A su corta edad y ante la gravedad de las mismas requiere una intervención cada 15 días.

Ya se sometió a dos. En medio de toda la tragedia que enluta a esta familia, la pequeña Angela se recupera favorablemente. Sin embargo, requiere donadores de sangre.

La madre de Erika pide a todas personas interesada en colaborar con su “wawita” dirigirse al Banco de Sangre de Referencia Cochabamba, ubicado en la calle Aurelio Meleán N 487, y donar el líquido vital a nombre de Ángela Isabel Rosas Alvarado.

Los interesados en realizar una donación económica, pueden hacerlo a la cuenta del Banco Unión: 10000032587509, a nombre de Anabel Fernández.

De igual manera, la familia organiza una quermés solidaria en favor de Ángela, que se efectuará el 18 de septiembre en la cancha de la Organización Territorial de Base (OTB) Linde Sud, desde las 8:00.