Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 14 de agosto de 2020
  • Actualizado 06:50

SU CUERPO FUE ABANDONADO EN UNA CALLE DE EL ALTO

Esther, historia de una niña abusada, asesinada y cuyo caso no ha ‘concluido’

Zenón Manzaneda fue condenado a 30 años de prisión por la muerte de la menor de nueve años. Se acogió al silencio y deja dudas sobre los móviles del crimen. La autopsia revela que la víctima falleció por asfixia mixta y estrangulamiento, además tenía signos de violencia sexual reciente y de data antigua, pero se desconoce si el sentenciado fue el único agresor.  

Familiares despiden a Esther en el cementerio Mercedario de El Alto. FOTO- APG
Familiares despiden a Esther en el cementerio Mercedario de El Alto. FOTO- APG
Esther, historia de una niña abusada, asesinada y cuyo caso no ha ‘concluido’

Tenía nueve años, soñaba con ser maestra y comprarle una casa a su mamá para que dejaran de ir de casa en casa en condición de inquilinato. Esther Nazareth P.C. se quedó en su habitación cuidando de su hermana, de tres años y medio. Yola, su mamá, salió con su pequeño de nueve meses a vender frutas para ganar un poco dinero y alimentar a sus tres hijos en este período de emergencia sanitaria, cuando la COVID-19 se expande, pero las necesidades para muchas familias son grandes.

Vecinos piden justicia por el asesinato de la niña de nueve años. FOTO: APGVecinos piden justicia por el asesinato de la niña de nueve años. FOTO: APG

Unas horas después, vecinos encontraron su cuerpo sin vida a pocos metros de su casa en la zona San Luis de El Alto (La Paz), el pasado domingo. Esther es la víctima 33 de infanticidio a nivel nacional, en lo que va del año, de acuerdo con los datos estadísticos del Ministerio Público.

Zenón Manzaneda Juchani, de 42 años, era el vecino que subalquilaba en el mismo domicilio y llamó la atención que haya desaparecido tras que la pequeña Esther fuera asesinada. El hombre tiene por apellido materno una palabra en aymara que significa “el que tiene pecado o el pecador”, que coincidió con su situación al ser condenado a 30 años de prisión por el delito de infanticidio en el penal de Chonchocoro tras someterse a un proceso abreviado y admitir su culpa, el jueves.

Manzaneda fue capturado dos días después del crimen, en tiempo récord, de acuerdo con el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Iván Rojas. El martes, el entonces principal sospechoso llegaba a dependencias policiales en una patrulla, mientras familiares y vecinos despedían a la pequeña Esther, en medio de pedidos de justicia, en el cementerio Mercedario de El Alto.

El hombre reconoció que le quitó la vida a Esther, al someterse a un proceso abreviado, pero se acogió al silencio y se desconoce las circunstancias y móviles que derivaron en el crimen. “Es una sentencia con sabor a poco”, dijo la abogada Paola Barriga, en una entrevista con Cadena A, refiriéndose a que la condena ha sido pronta y oportuna como debe ocurrir con todos los casos, pero aún no se conoce la “verdad histórica de los hechos” respecto al asesinato de la niña y todo lo que sufrió antes de su muerte.

F3-POLICIAL-SENTENCIADO-GOBIERNOZenón Manzaneda Juchani, el hombre sentenciado a 30 años de cárcel por el infanticidio de Esther. FOTO: Ministerio de Gobierno

LAS CAUSAS DE MUERTE Esther falleció por asfixia mixta y asfixia por estrangulamiento, según información del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF). Andrés Flores, director de esa dependencia, aclaró que hubo una oclusión de las vías respiratorias altas.

Lo que significa que el agresor le habría tapado la nariz y la boca, además se produjo la asfixia por estrangulamiento puesto que le apretó el cuello y todo eso la condujo a la muerte.

Añadió que evidenciaron desgarro genital de data antigua y lesiones himeneales recientes. “La niña habría sido vejada sexualmente, no se descarta que fueran dos personas (los agresores)”.

Al respecto, el fiscal departamental de La Paz, Marco Antonio Cossío, dijo que se estableció que la menor fue violada por Manzaneda y una prueba de ello es que encontraron cabellos en el cuarto del ahora sentenciado, que coinciden con los cabellos de Esther. “La prueba ya era indiscutible”.

Por el momento, se ignora si Manzaneda es el único autor de los vejamenes sexuales que sufrió la pequeña desde hace tiempo. El IDIF no estableció de cuántas semanas o meses serían esos signos de agresión sexual de “data antigua”.

Yola manifestó, ante los medios de comunicación, que no sospechaba que su hija era víctima de agresión sexual porque su comportamiento era “normal”, pero la autopsia reveló que fue abusada, a su corta edad, desde antes.

Cossío anunció que realizarán una autopsia psicológica de la niña a través de su entorno familiar.

Yola es madre soltera, y junto con sus tres hijos, vivía como inquilina desde hace unos tres meses en la casa donde se cometió presuntamente el crimen. Zenón Manzaneda llegó a esa vivienda hace un mes porque varios integrantes de su familia alquilaban en esa propiedad. El hombre se presentó como Alejandro y dijo que trabajaba en la Alcaldía.

De acuerdo con el sistema de la Contraloría General del Estado (CGE), Zenón Manzaneda Juchani realizó su declaración jurada y llenó un formulario como funcionario del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, en EMA VÍAS, el 2 de enero de 2013. Ese es el último registro.

LOS TESTIGOS Una vecina y una menor de edad vieron que un hombre sacó a la niña en sus hombros, mientras ella golpeaba y pataleaba en su espalda. Manzaneda habría avanzado como una cuadra y en una calle contigua la bajó al piso para terminar con la vida de Esther.

El hombre corrió hacia un taxi, conducido por Mario Z.P., quien lo llevó hasta el enrejado del aeropuerto de El Alto, desde donde tuvo que buscar alguna movilidad para darse a la fuga.

Llegó al departamento de Potosí, pero al verse acorralado tuvo que retornar a La Paz con la intención de huir hacia Perú, pero fue capturado por la Policía, cerca del mediodía del martes. Antes, unas cuatro personas enviaban datos falsos sobre el paradero de Manzaneda con el propósito de despistar a los efectivos y lograr que el prófugo saliera del país.

OTROS INVOLUCRADOS Cossío acotó que en el juicio abreviado, el suegro de Manzaneda fue sentenciado a dos años de  cárcel por el delito de encubrimiento. También se dictó medidas sustitutivas para la esposa y el abogado del enjuiciado. Asimismo, el conductor del vehículo implicado en el caso se encuentra con detención preventiva en el penal de San Pedro desde el martes. 

Zenón Manzaneda Juchani fue condenado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto. La abogada Paola Barriga pidió que la sentencia sea “eficaz”. “Este hombre no puede estar paseándose por las calles el día de mañana como ha ocurrido con otros casos que igual han tenido sentencia”.

Añadió que la sentencia no significa que el caso de Esther haya concluido y pidió a los investigadores que continúen indagando y realizando las pericias necesarias para que se conozca la “verdad histórica de los hechos”. Además, de establecer si Manzaneda es el único que agredió sexualmente a la pequeña o hubo alguna otra persona que también la abusó.

Esther era una niña alegre, cariñosa y dedicada. Cuidaba de su hermanita y mimaba al bebé, de ocho meses. Ella cursaba el cuarto curso de primaria y soñaba con terminar una carrera para ayudar a su mamá y a sus hermanitos. Su último día de vida, le pidió a Yola que les comprara un cereal Chocapic, su favorito, y se despidió diciéndole “te quiero mucho, mami”.

La cuñada de Manzaneda, antes de mediodía, se dirigió al puesto de Yola para decirle que Esther había muerto después de que un auto la atropelló. La mamá se encuentra afectada psicológicamente tras la pérdida y trágica muerte de su pequeña que a diario le expresaba “sus sueños”, aquellos que le fueron arrebatados un día como hoy, hace una semana.

F4-SILUETA-ESTHEREAfiche con la silueta de una niña que inundó las redes sociales como pedido de justicia por la muerte de Esther. FOTO: Facebook Mujeres de Fuego