Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 12 de abril de 2021
  • Actualizado 02:56

Caso comerciante peruano: sus asesinos lo botaron al río en saco con piedras

La víctima vendía autopartes en Ivirgarzama; su ayudante y otro hombre lo mataron, mientras dormía, para robarle 50 mil dólares. Su cuerpo aún es buscado en cercanías del puente Sacta.

Afiche que reporta la desaparición del comerciante peruano (i). Policía presenta a los sentenciados por asesinato. POLICÍA-OPINIÓN
Afiche que reporta la desaparición del comerciante peruano (i). Policía presenta a los sentenciados por asesinato. POLICÍA-OPINIÓN
Caso comerciante peruano: sus asesinos lo botaron al río en saco con piedras

Jorge Luis Trujillo Blas, de nacionalidad peruana, fue reportado desaparecido en Ivirgarzama, el 18 de enero. Dos días antes, él salió de su domicilio, ubicado en la ciudad de Cochabamba, con destino a esa localidad del Trópico donde tenía previsto comercializar autopartes de vehículos.

Según sus familiares, lo último que supieron es que Jorge estaba hospedándose en la casa de una amistad. Una fotografía permitió identificar a uno de los asesinos; la víctima, de 57 años, se tomó una selfie con su supuesto amigo Ariel Vargas Siancas.

El entonces sospechoso fue aprehendido en una chichería del municipio de Colomi, hace tres días. El hombre confesó el crimen e involucró en el asesinato a Rigoberto Calicho Gandarillas. Ese mismo día, los investigadores capturaron a este segundo hombre en la plaza principal de Ivirgarzama, informó el director regional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) del Trópico, Sherald Encinas.

“Los sentenciados sabían que la víctima viajó con fines comerciales y que tenía una cantidad considerable de dinero por la venta de repuestos y accesorios de motorizados, ese fue el móvil para que lo asesinaran”, acotó el director departamental de la FELCC, Rolando Rojas.

El jefe policial señaló que los autores del crimen, de 26 y 22 años, dirigieron a los efectivos a la zona donde abandonaron el cuerpo del hombre reportado desaparecido; el puente del río de Sajta. Por las condiciones climatológicas, los grupos de rescate no han podido aún dar con el cadáver de la víctima.

Sin embargo, los asesinos admitieron el crimen, se sometieron a un procedimiento abreviado y fueron sentenciados a 30 años de presidio sin derecho a indulto en El Abra, la cárcel de máxima seguridad de Cochabamba.

EL CRIMEN

De acuerdo con las investigaciones, Jorge fue a cenar con su ayudante Ariel Vargas y Rigoberto Calicho los acompañó, el 16 de enero.

Luego, se fueron a descansar a la casa de Ariel. Ahí, Jorge fue golpeado, mientras dormía, con una piedra en la cabeza que lo dejó inconsciente. Su amigo tomó un machete y procedió a cortarle el cuello.

Los asesinos pusieron el cuerpo de la víctima y dos piedras grandes en un saquillo antes de arrojarlo al río Sacta.

Según información del Ministerio Público, el móvil del crimen fue el robo de 50 mil bolivianos que tenía la víctima.

Sobre el caso, la fiscal departamental de Cochabamba, Nuria Gonzáles, señaló que la fiscal asignada al caso demostró, en la audiencia, con pruebas suficientes la autoría de los imputados, quienes reconocieron haber cometido el delito y solicitaron someterse a procedimiento abreviado.

Los acusados tenían en su poder el teléfono y autopartes que pertenecían a la víctima, entre otras pertenencias.