Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 21 de octubre de 2019
  • Actualizado 13:57

Bolivia alerta a sus fronteras tras la fuga de un mafioso italiano en Uruguay

Bolivia alerta a sus fronteras tras la fuga de un mafioso italiano en Uruguay

Las autoridades bolivianas enviaron a la Policía de fronteras del país un aviso sobre el mafioso italiano Rocco Morabito, fugado de una cárcel de Montevideo, para que estén alerta si intenta ingresar en Bolivia.


El ministro de Gobierno (Interior) de Bolivia, Carlos Romero, dijo este miércoles a los medios en La Paz que su país tomó conocimiento de la fuga ocurrida el pasado lunes, en coordinación con Interpol.


Romero añadió que si bien Bolivia no tiene "reporte o alerta de que estuviera ingresando" en su territorio el fugado, las autoridades del país "están tomando los recaudos correspondientes" de forma preventiva.


El ministro indicó que la foto de Morabito fue distribuida en puntos fronterizos, entre otras medidas.

La autoridad aseguró desconocer si el fugado tiene vínculos con Pedro Montenegro, detenido en Bolivia acusado de narcotráfico, pero apuntó que su departamento recabará información al respecto.


Montenegro se entregó a la Policía en mayo pasado después de que estuviera desde 2015 reclamado por Brasil, acusado de narcotráfico hacia Europa, en un caso que según las autoridades bolivianas tiene ramificaciones en países como Colombia, Brasil y Panamá.


Morabito, jefe de la ´Ndrangheta, la mafia calabresa, escapó en la madrugada del pasado lunes de una cárcel de Montevideo junto con otros tres criminales internacionales, mediante un boquete en las azoteas del edificio.


Rocco Morabito fue arrestado en septiembre de 2017 en Uruguay, donde residía desde hace una decena de años con un pasaporte brasileño con identidad falsa.


El mafioso fue condenado por asociación criminal, tráfico de drogas y otros delitos graves a más de 30 años de cárcel, después de que los investigadores del caso advirtieran que se ocupara desde Sudamérica de enviar droga a Italia.


El conocido como el "rey de la cocaína de Milán" estaba en la mira de la Justicia desde hace 23 años y se encontraba entre los cinco criminales más buscados de Italia, cuyo Gobierno anunció que que pedirá explicaciones a Uruguay por una fuga que considera "grave".