Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 19 de junio de 2024
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Atrapan a ladrón y amenazan con 'justicia propia' si hay más robos

La Policía encontró al sindicado de robar andamios atado al poste de una cancha deportiva de Tuscapujio, y lo trasladó a celdas policiales. 

Letrero en una pasarela como advertencia a ladrones./ DICO SOLÍS
Letrero en una pasarela como advertencia a ladrones./ DICO SOLÍS
Atrapan a ladrón y amenazan con 'justicia propia' si hay más robos

Ayer, un joven se salvó de ser linchado en Tuscapujio, en Sacaba, después de ser sorprendido robando andamios en una obra en construcción, según afirmaron los vecinos. La gente del lugar entregó al hombre, que fue atado a un poste en una cancha deportiva, a la Policía, aunque no sin antes advertir que, si atrapan a otro ladrón, tomarán su “propia justicia”. 

El presunto ladrón fue detenido durante la madrugada y al parecer fue golpeado. Tenía una venda en los ojos y estaba atado cuando la Policía llegó para desatarlo y llevarlo a celdas policiales para que sea procesado por robo. Según los vecinos, esta persona estaba acompañada por otro hombre que logró escapar.

Este caso tuvo lugar cinco días después de otro intento de linchamiento en Arrumani, al sur de Cochabamba. En este caso, el sospechoso fue capturado el 22 de mayo robando en una vivienda y después de ser golpeado, lo llevaron a un tinglado donde lo amenazaron de muerte, invocando la “justicia por mano propia”.

Después de una negociación, la Policía logró que los pobladores entregaran al detenido. Presentaba golpes en el rostro y en la espalda, aunque los vecinos no divulgaron la identidad de los agresores.

LINCHAMIENTOS

En Cochabamba, entre el 25 de enero y el 13 de mayo, se han registrado tres linchamientos con cinco fallecidos, todos hombres acusados de robo. Estos sucesos tuvieron lugar en Ivirgarzama (Puerto Villarroel) y Tolata, en el Trópico y en el Valle Alto, respectivamente. Además, uno de los hechos fue un triple linchamiento. Hasta el momento, los responsables no han sido capturados debido a un “pacto de silencio”. La Constitución Política del Estado (CPE) de Bolivia prohíbe la pena de muerte y establece la presunción de inocencia hasta que se demuestre la culpabilidad del acusado en un juicio. La máxima condena en el país es la privación de la libertad por 30 años sin posibilidad de indulto, aplicándose en casos graves como asesinato y feminicidio tras un proceso judicial.