Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 01 de diciembre de 2020
  • Actualizado 11:26

Asesino de la maestra Jobita es sentenciado a 30 años de presidio en El Abra

Rolando Andrés Zambrana, exnovio de su hija, le disparó en el abdomen el 7 de septiembre de 2018. El hombre entró a la casa de su exenamorada para llevársela o matarla, pese a que tenía una orden de alejamiento. La profesora impidió esa situación y perdió la vida en defensa de su hija.

Mujeres piden justicia por la muerte de Jobita (i). El hombre sentenciado por el asesinato de la profesora (d). Dico Solís-Archivo
Mujeres piden justicia por la muerte de Jobita (i). El hombre sentenciado por el asesinato de la profesora (d). Dico Solís-Archivo
Asesino de la maestra Jobita es sentenciado a 30 años de presidio en El Abra

Rolando Andrés Zambrana Tapia, de 24 años, fue sentenciado a 30 años de presidio sin derecho a indulto por el asesinato de la profesora Jobita Garfias V. ocurrido en septiembre de 2018, informó anoche la fundadora del colectivo Mujeres de Fuego, Ángela Nogales, a tiempo de indicar que el ahora condenado deberá cumplir la medida en el penal de El Abra.

El Tribunal de Sentencia No. 6 de Cochabamba cambió la tipificación del delito de feminicidio a asesinato debido a que el ahora sentenciado planificó el ingreso a la vivienda de la víctima y lo hizo con un arma de fuego, entre otros elementos que demuestran su plan. “Se ha hecho una correcta valoración por los móviles con los que se actuaron en este caso. Se hizo justicia”.

ANTECEDENTES

El 7 de septiembre de 2018, por la madrugada, Andrés ingresó a la vivienda de su exnovia Silvina, hija de Jobita. El hombre, tecladista de un grupo musical cochabambino, tenía un arma de fuego y amenazó a su exenamorada con matarla si no lo acompañaba. Había llegado ahí con la intención de llevársela o matarla.

Silvina había decidido terminar su relación, de ocho años, con Andrés porque era agresivo. Lo denunció por violencia doméstica el 22 de junio de 2018 porque la acosaba, perseguía y amenazaba. Sin embargo, después de más de dos meses de esa demanda, el joven estaba en la habitación de su exnovia, pese a que tenía prohibido acercarse a ella.

Jobita se encontró con Andrés, cuando este obligaba a caminar a su hija hacia la puerta principal. Lo invitó a desayunar y mandó a Silvina a poner la caldera. La joven se dirigió de inmediato a la cocina, sin que le diera tiempo al agresor de reaccionar y quiso seguirla. La maestra de primaria se puso en su camino con la intención de llevarlo a la mesa, pero el hombre le disparó en el vientre.

Silvina salió de la cocina con ayuda de su hermana, quien se encontró con Andrés e intentó evitar que fuera tras la joven, pero él le disparó dos veces. Finalmente, el padre del agresor llegó a la vivienda y logró contener a su hijo, pero no quitarle el arma. La Policía llegó a la casa ubicada al oeste de la ciudad de Cochabamba y redujo, y detuvo al agresor. Antes, intentó herir a los efectivos disparándoles.

Jobita y su hija mayor fueron trasladadas a una clínica, pero la noche del 9 de septiembre, la maestra falleció por las graves lesiones sufridas.