Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 01 de diciembre de 2020
  • Actualizado 11:46

EN TRES OPERATIVOS EFECTUADOS EL PASADO FIN DE SEMANA, LAS AUTORIDADES DETUVIERON A 20 NARCOTRAFICANTES EN POSESIÓN DE 444 KILOS DE COCAÍNA

Detienen a 20 personas y 4 avionetas con cocaína

Detienen a 20 personas y 4 avionetas con cocaína



Un total de 16 ciudadanos bolivianos y cuatro peruanos fueron detenidos en el oeste de Bolivia en tres operaciones distintas, en las que se confiscaron 444 kilos de cocaína, la mayoría con destino a Brasil y Paraguay, informaron ayer fuentes oficiales.

El viceministro de Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, y el jefe de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) de la Policía, Mario Centellas, indicaron que los tres operativos se realizaron en el departamento de La Paz, en una zona fronteriza con Perú.

La operación más importante fue realizada el domingo en la provincia Iturralde, en el norte de la región paceña, donde los agentes detuvieron a 11 bolivianos y un peruano, tras encontrar en la selva un campamento y dos pistas clandestinas de aterrizaje.

Los agentes de la FELCN decomisaron en el lugar 380 kilos de cocaína y cuatro avionetas supuestamente procedentes de Perú, según las fuentes.

“Ha llegado una avioneta, piloteada por una persona de nacionalidad peruana, acompañada por un boliviano” explicó Centellas.

En el campamento también se encontró 4.000 litros de jet fuel y se sospecha que servía para recargar las avionetas que transportarían la droga a Brasil y Paraguay, indicaron agentes antidrogas bolivianos.

El segundo operativo en importancia se produjo también el domingo en la localidad de Batallas de la región de La Paz, donde los agentes policiales arrestaron a cinco bolivianos y les confiscaron 51 kilos de cocaína y dos automóviles.

En el tercer operativo, la policía detuvo el sábado en la localidad boliviana de Puerto Acosta a tres peruanos tras decomisar los 13.7 kilos de cocaína que transportaban en un autobús.

Cáceres precisó que la droga provenía de la zona del Vraen (Valle de los Ríos Apurímac y Ene, zona considerada altamente conflictiva por la presencia del narcotráfico), en Perú.

Las autoridades bolivianas remarcaron que en los últimos años el país es utilizado por los narcotraficantes como zona de tránsito a otros países.