Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de junio de 2022
  • Actualizado 18:44

Papa deja mensaje de esperanza para todos los reclusos del país

Papa deja mensaje de esperanza para todos los reclusos del país

El papa Francisco reservó sus últimas horas en Bolivia para los pobres y marginados de la sociedad. Llegó a la cárcel de Palmasola, por caminos de tierra todavía con grandes charcos por la lluvia de los días pasados, bordeados de casas precarias, hasta este penal de máxima seguridad, en Santa Cruz

El escenario que lo acogió era evidentemente diferente al presentado el día anterior en el Cristo Redentor, donde ofició la misa principal de su visita a Bolivia.
Este escenario modesto, en el que debió sentirse más cómodo con su mensaje de esperanza y servicio, se reflejaba en su propio semblante cuando escuchaba los testimonios de los reclusos: conmovido y adolorido. Se encontraba en el penal más conflictivo del país, donde hace dos años se produjo una matanza en una batalla entre bandas rivales

"La reclusión no es sinónimo de exclusión", animó a los miles de reclusos en su alocución cargada de comprensión y con la voz serena que lo caracteriza

El Papa se describió como "un hombre perdonado, un hombre que fue y es salvado de sus muchos pecados", y expresó su cercanía a la realidad que le habían hecho conocer los privados de libertad

Reconoció que el hacinamiento, la retardación de justicia, la falta de terapias ocupacionales y de políticas de rehabilitación y la violencia son motivos para el desánimo y el desaliento. Pero, Francisco les instó a no dejarse vencer por la adversidad y la rivalidad. Al contrario, les pidió que construyan la unidad para conseguir sus metas porque la desunión es aprovechada "por el demonio"

Recordó que la reclusión es parte de la reinserción en la sociedad, y lamentó que haya muchos elementos que juegan en contra

La cárcel de Palmasola es una ciudadela que aloja a cerca de 5.000 presos, que conviven con sus familias, que ayer escucharon las palabras del Papa en calma y muy ordenadamente

Ante varios miles de presos, que también llegaron de otras prisiones del país, Francisco pidió entonces "una rápida y eficaz alianza interinstitucional para encontrar respuestas" a esos problemas

"Mientras se lucha por eso no podemos dar todo por perdido", les dijo y les indicó cosas que se pueden hacer como la pacífica convivencia, les habló de Pedro y Pablo, "discípulos de Jesús que también estuvieron presos y privados de libertad"

Antes de dar la bendición, Francisco les pidió rezar en silencio, "cada uno como sepa hacerlo" y les pidió, como suele decir, que recen por él, porque añadió: "También yo tengo mis errores y debo hacer penitencia".
Les animó a que en los momentos en los que se sientan "tristes, mal, bajoneados" miren "el rostro de Jesús crucificado", porque "en su mirada, todos podemos encontrar espacio. Todos podemos poner junto a él nuestras heridas, nuestros dolores, así como también nuestros pecados".