Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 20 de enero de 2021
  • Actualizado 21:17

Vocal manda nueva carta a la OEA y dice que se distorsionó su primer mensaje

Explica que “está convencida” de que la integridad del proceso electoral que se avecina “no puede estar bajo duda alguna”.
La vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Rosario Baptista.
La vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Rosario Baptista.
Vocal manda nueva carta a la OEA y dice que se distorsionó su primer mensaje

La vocal del Tribunal Supremo Electoral, Rosario Baptista, envió una nueva misiva al secretario general de la OEA, Luis Almagro, en la que señala que “no cuestiona específicamente el resultado del proceso electoral del 18 de octubre del 2020”, y que “más bien cumple el propósito de avanzar hacia la consolidación de nuestro sistema democrático”.

En su nueva carta, fechada este viernes 6 de noviembre y obtenida por Brújula Digital, Baptista señala que “la solicitud presentada a su institución no cuestiona específicamente el resultado del proceso electoral del 18 de octubre del 2020. Más bien cumple el propósito de avanzar hacia la consolidación de nuestro sistema democrático y recuperar la confianza de los bolivianos en sus instituciones”.

La vocal dijo que su primera carta, del 4 de noviembre, “fue motivada por (su) deseo de incrementar la confiabilidad de nuestro sistema electoral, en el marco de la obligación y responsabilidad que tenemos como Órgano electoral de transparentar los procesos democráticos y garantizar más y mejor los derechos políticos y de ciudadanía”.

Explica que “está convencida” de que la integridad del proceso electoral que se avecina “no puede estar bajo duda alguna”. Las elecciones subnacionales, “en que se elegirán más de 2640 autoridades locales, municipales, regionales y departamentales, exigen una secuencia de medidas de diligencia administrativa para garantizar elecciones justas, seguras, consistentes y legítimas”, agrega.

“Lo que yo considero es que, por una parte, la ciudadanía debe expresarse con responsabilidad ante diferentes dudas y denuncias y hacer su parte de involucrarse en el proceso electoral de manera adecuada. Por otra parte, el organismo electoral tiene que poner a disposición de la sociedad toda la información que tiene, de manera transparente”, dijo Baptista a Brújula Digital.

Su carta del jueves 4 generó una amplia polémica política en el país ya que pidió que se “investigue la posible existencia de un bloque de data alterno, técnicamente reservado, con acceso privilegiado restringido y secreto, fuera del alcance de quienes hasta ahora verificaron la integridad de este padrón”.

En su carta del viernes, la vocal expresa además a Almagro que se debe realizar un “esfuerzo conjunto” entre la ciudadanía y las autoridades del organismo electoral, para “despejar las preocupaciones que aún subsisten en algunos sectores de la sociedad boliviana basados en dudas recurrentes y, que han sido transmitidas a usted, en los mismos términos en que diversos grupos ciudadanos las expresaron en los últimos procesos electorales”.

El jueves se produjeron diferentes reacciones de numerosos dirigentes políticos. Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, pidió que la denuncia sea sustentada, mientras que Luis Fernando Camacho exigió una investigación al TSE.

El mismo jueves, el presidente del TSE, Salvador Romero, negó que exista tal problema en el padrón electoral y reiteró que entidades como la OEA, NNUU, UE y Centro Carter ratificaron la transparencia y manejo adecuado de los comicios.

La autoridad electoral volvió a mandar una carta a la OEA y acusa de que se distorsionó políticamente y mediáticamente su primer mensaje, según el periódico El Deber.

De acuerdo a la publicación, Rosario Baptista, vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), mandó una nueva carta al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en la que se retracta de un primer mensaje y establece que no cuestionó los resultados de las elecciones generales del 18 de octubre.

La autoridad dijo que buscó incrementar la confiabilidad del sistema electoral boliviano y que no debe haber dudas sobre los comicios subnacionales que se avecinan.