Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 15:52

LA POLICÍA Y FUERZAS ARMADAS AYUDARON EN EL CONTROL

Transporte alteño retorna en medio de caos, alza de pasajes y desinformación

Hubo 150 vehículos que intentaron ingresar de El Alto y provincias hacia La Paz, una ciudad todavía con riesgo alto de contagio de coronavirus COVID-19. El alcalde Luis Revilla analiza dos leyes municipales para reactivar el comercio y en busca de la corresponsabilidad de la ciudadanía.

Un conductor cobra el pasaje, en medio de medidas de bioseguridad. APG
Un conductor cobra el pasaje, en medio de medidas de bioseguridad. APG
Transporte alteño retorna en medio de caos, alza de pasajes y desinformación

Luego de más de dos meses de cuarentena, el transporte público se reactivó ayer en la ciudad de El Alto. Caos, desinformación y alza de pasajes, es el panorama del primer día de flexibilización del transporte público.

Pese a los acuerdos firmados entre la Alcaldía y la Confederación Andina de Choferes, las medidas de bioseguridad fueron ignoradas, incrementando así el riesgo de propagación del coronavirus en la urbe, reportó Urgente.bo.

Ante esta situación, vecinos de ciudad de Satélite denunciaron que la falta de control por parte de funcionarios de la Alcaldía de El Alto y efectivos policiales dieron rienda suelta a que algunos conductores del Sindicato El Norte incrementaron el pasaje de 1 a 1.50 bolivianos en el tramo corto.

La denunciante, que prefirió mantener su nombre en reserva, explicó que abordó el minibús en inmediaciones del Mercado Satélite hasta llegar a la estación de la Línea Amarilla de Mi Teleférico donde el conductor anunció que el costo del pasaje era de Bs 1.50. Asimismo, denunció que el vehículo contaba con voceador  y no se cumplía con el distanciamiento persona a persona dentro del motorizado.

A través de las redes sociales, se pudo evidenciar que existe desorden y caos  por parte de los usuarios. En la ex tranca de Rio Seco se registró aglomeración de personas que esperaban abordar un minibús, muchos de ellos no contaban con el respectivo barbijo, que es de uso obligatorio para hacer uso del trasporte público. Este panorama se repitió en varios puntos de la ciudad de El Alto durante la primera media jornada de ayer.

En la avenida 6 de Marzo, si bien existe control por parte de la policía, se registró largas filas de personas que requerían usar el servicio público. El distanciamiento entre personas no se cumplió y varios usuarios incumplieron las medidas de bioseguridad.

Por otra parte, en la Terminal Interprovincial de El Alto se generó aglomeración de personas ya que muchos pretenden regresar al altiplano, sin embargo, no existe movilidades.   

En este primer día de retorno del servicio público, ya se registran denuncias de usuarios, quienes evidencian que los choferes solo cumplen las normas de bioseguridad cuando existe control policial.

Asimismo, denuncian que “algunos” trasportistas realizan trameaje en varias rutas. 

LA SITUACIÓN La disposición de las autoridades fue que en la urbe alteña, solo el 40% de los afiliados a este sector puedan salir a las calles cada día, cumpliendo un cronograma aprobado en reuniones previas y de acuerdo al número de placas.

El horario para el servicio está previsto entre las 5:00 hasta las 14:00 horas. Asimismo, las movilidades tienen disminuida su capacidad (solo pueden ir pasajeros en los costados) y deben cumplir con medidas de bioseguridad, como tener disponible desinfectantes y asientos lavables.

El tercer reporte sobre el índice de riesgo de los 339 municipios del país presentado por el Ministerio de Salud da cuenta que en el departamento de La Paz,  la ciudad de El Alto todavía se encuentran en riesgo alto.   

Desde la Federación Andina de Choferes se destacó la organización de los transportistas para encarar esta etapa, según ERBOL.

“Es un éxito total que debemos sentir los alteños de habernos organizado”, resaltó el ejecutivo de la Federación de Choferes, Víctor Tarqui.

El dirigente aseveró que los choferes de base han entendido “perfectamente” la situación y que reacondicionaron sus vehículos. Resaltó como un “punto alto” que todos los conductores y ciudadanos están con barbijos.

Un conductor cobra el pasaje, en medio de medidas de bioseguridad. APG

CONTROL La Policía y las Fuerzas Armadas (FFAA) retuvieron ayer en la madrugada más de 150 vehículos que intentaron ingresar de El Alto y provincias hacia La Paz, una ciudad todavía con riesgo alto de COVID-19, informó el director de Tránsito, Alfredo Aguilar.

Detalló que fueron interceptados en el sector El Trébol de la autopista, ubicado en la cervecería; en la Zona Sur; y en la tranca de Urujara.
Dejó establecido que la flexibilización de la cuarentena solamente rige en la jurisdicción de municipios y provincias donde ingresaron a la categoría riesgo medio.

Se implementaron 24 puntos de control. El director departamental de Tránsito de La Paz, Alfredo Vargas, informó que se aplicarán las sanciones como la retención de los vehículos y el pago de la multa de 2.000 bolivianos. Asimismo, cuestionó el mal uso de los permisos de circulación vehicular otorgados por el viceministerio de Seguridad Ciudadana.

OTRAS ACTIVIDADES Mientras tanto, el alcalde de La Paz, Luis Revilla, citado por ABI, adelantó que se trabaja en dos leyes municipales, una de "responsabilidad de la población" y la otra para reanudar las actividades de otros comercios en la ciudad, a partir del 1 de junio.
"Si vemos que se nos están disparando los casos y estamos poniendo en riesgo la salud de la población vamos a tener que volver a la cuarentena total", acotó.
Precisó que la segunda norma es referida a los negocios que existen en el municipio de La Paz como son las ferreterías, peluquerías o que venden algunos productos, pero que estos puedan también asumir medidas de bioseguridad.
A su vez exhortó tanto a choferes y gremiales a asumir de manera responsable las medidas de bioseguridad para evitar la propagación del coronavirus.
Adelantó que estas normas, de las que aún se ultiman algunos detalles, también advierten con multas, además de trabajos comunitarios, de tal manera que los ciudadanos puedan ser "corresponsables" de su salud pero también de los demás.