Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 21 de junio de 2021
  • Actualizado 16:18

La SIP ve pasividad de autoridades ante agresiones a la prensa tras crisis de 2019

El presidente de Bolivia, Luis Arce. EFE
El presidente de Bolivia, Luis Arce. EFE
La SIP ve pasividad de autoridades ante agresiones a la prensa tras crisis de 2019

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó sobre los rasgos de "preocupante violencia" en agresiones a periodistas y una pasividad de las autoridades ante estos sucesos, en un informe presentado en su reunión de medio año que se celebra esta semana, según EFE.

El apartado sobre Bolivia abre con una mención a los "rasgos de preocupante violencia en agresiones a periodistas y actitud pasiva de autoridades encargadas de preservar la justicia y el respeto a la libertad de prensa" que marcaron este periodo.

El documento sostiene que el Gobierno de Luis Arce estuvo "enfocado en instalar una campaña orientada a mostrar que en el país hubo un golpe de Estado" en referencia a la crisis social y política de 2019 que derivó en la renuncia de Evo Morales a la Presidencia tras las fallidas elecciones generales de octubre de ese año.

"Los periodistas y medios independientes que reeditaron y documentaron los incidentes registrados entre octubre y noviembre (de 2019) sufren ataques verbales y hostigamiento a través de medios estatales y de medios afines al gobierno, descalificando su trabajo periodístico que cumple el rigor profesional", denunció la SIP.

Estos informadores también son "atacados por seguidores del partido gobernante" a través de cuentas anónimas en redes sociales y "desde las que se lanzan acusaciones sin fundamento", agregó.

La organización también recordó que en medio de la pandemia de la COVID-19, la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), que agrupa a los principales medios impresos del país, pidió "respetar el derecho a la información con medidas de bioseguridad" y abogó "por la salud de los periodistas, personal de centros hospitalarios y de la seguridad pública".

Por otra parte, el documento se refiere a los "hechos de violencia" y agresiones durante un conflicto entre productores de hojas de coca en La Paz.