Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 05 de julio de 2022
  • Actualizado 14:58

LA FASE DE ALEGATOS CONCLUYÓ EN LA CIJ

Silala: Abren interrogatorio entre Bolivia y Chile centrado en ductos

El país vecino afirma que es ‘libre de usar’ las aguas ‘como le plazca, sin pago o algún acuerdo adicional’ mientras el Estado plurinacional busca la revitalización de los bofedales.
Una niña boliviana bebe agua del Silala.	           ARCHIVO
Una niña boliviana bebe agua del Silala. ARCHIVO
Silala: Abren interrogatorio entre Bolivia y Chile centrado en ductos

Los cuatro días de alegados de Bolivia y Chile ante el tribunal de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por las aguas del Silala concluyeron ayer y hoy se abre la fase de interrogatorios, donde ambos países se centrarán en defender su posición frente al futuro de los ductos (canalizaciones artificiales).

Hoy será el turno de Bolivia para las preguntas a los expertos e investigadores sobre los estudios y luego, el viernes, le tocará a Chile para interrogar.

La posición de Chile, en la última audiencia pública, fue contundente. Aseguró que es “libre de usar” las aguas “como le plazca, sin pago o algún acuerdo adicional”. 

El abogado Alan Boyle, miembro del equipo jurídico de Chile, aclaró, en la parte conclusiva, según ERBOL, que debe haber un uso equitable y razonable.

“El Silala en su totalidad es un curso de agua internacional compartido por dos Estados y las obligaciones del derecho consuetudinario de considerar las medidas necesarias para evitar perjuicios”, aseguró.

Consideró que si fuera verdad que Chile, efectivamente ha recibido agua adicional, “esta es una situación de facto que no concede a Bolivia el derecho de cobrársela a Chile”.

Boyle advirtió incluso que el pedido de Bolivia de una compensación por la conservación de las condiciones y no por la entrega del caudal artificial “parecía sugerir” que se trata de un “símbolo político sin sustancia legal alguna”.

La abogada francesa Laurence Boisson de Chazournes negó la posibilidad de aceptar un posible pago a futuro por ese recurso hídrico.

“Si Bolivia decide mantener las canalizaciones, Chile no tendría obligación alguna de pagar por la entrega continuada de las aguas del Silala”, complementó Boyle.

REACCIONES Para el embajador de Bolivia en los Países Bajos y agente boliviano, Roberto Calzadilla, el vecino país aceptó que no tiene derecho sobre las obras hidráulicas, sistemas de drenaje o  canalizaciones en los manantiales y que no puede decidir sobre la conservación de los mismos.

Más antes, Bolivia, a través del abogado francés Alain Pellet, hizo conocer la posición del país y la “firme intención” de revitalizar los bofedales del Silala pese a que todavía no se ha tomado una decisión definitiva al respecto.

“El Gobierno cree que la mejor manera de hacerlo será procediendo al desmantelamiento de las instalaciones, aunque se puedan considerar otras posibilidades más costosas”, dijo.

El secretario general de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos Internacionales (Diremar), Emerson Calderón, explicó que si Chile desea mantener los ductos que están en territorio boliviano tiene que ingresar en negociaciones de buena fe.

Una eventual negociación en esa materia, aclaró a la estatal Bolivia Tv, deberá incluir una compensación en favor de Bolivia, porque la canalización artificial provocó el deterioro de  los humedales.

Lamentó que Chile pretenda ante la CIJ que Bolivia esté cargada de obligaciones y ellos de derechos y esa situación no sucede cuando se comparte un recurso hídrico.

“Cuando se comparte un recurso hídrico, ambos estados tienen derechos y obligaciones (…) y Chile plantea en su demanda ante la Corte que se le reconozca una serie de derechos sin considerar también los derechos de Bolivia”, precisó.

Recordó que en 2002 hubo negociaciones entre ambos países por el Silala, pero Chile se opuso a que Bolivia pueda adoptar medidas que puedan afectar el flujo mejorado de las aguas, e incluso dijo que en 2016, los chilenos plantearon a la Corte una medida precautoria en caso de que el país tome alguna medida que pueda afectar el flujo.

“Lo que no acepta Chile es reconocer que los canales generaron un flujo mejorado de las aguas y que tiene que negociar con Bolivia por el mantenimiento de los ductos”, sostuvo, citado por Urgente.bo.