Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 13 de diciembre de 2019
  • Actualizado 22:32

Siguen el rastro de Juan Quintana en Bolivia, el hombre fuerte de Evo

"Juan Ramón Quintana es un carnicero. Él debe ser procesado y debe ir a la cárcel”.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Siguen el rastro de Juan Quintana en Bolivia, el hombre fuerte de Evo

El nuevo oficialismo boliviano está tras el rastro de Juan Ramón Quintana, uno de los ministros más influyentes que tuvo Evo Morales, a quien se señala de promover la desestabilización del país.

Mucho se ha dicho sobre su paradero, incluso algunos medios bolivianos han señalado que tomó un avión militar que hizo una escala en el sur del país con una aparente intención de salir de Bolivia, aunque esa versión ha sido descartada por las Fuerzas Armadas.



EL MINISTRO QUE NO RENUNCIÓ

De momento no consta una renuncia expresa de Juan Ramón Quintana al Ministerio de la Presidencia y eso hizo pensar a la opinión pública boliviana que su labor todavía ha continuado, a pesar de la renuncia de Evo Morales el pasado domingo.

Esa misma jornada se conocía la dimisión en serie de la mayoría de los ministros que acompañaban a Morales, quedando Quintana y el canciller Diego Pary como los únicos de la veintena que integraban el gabinete que aún no dijeron expresamente la palabra "renuncio".

A juicio del constitucionalista Gonzalo Hidalgo, Quintana habría dejado de ser ministro de Estado desde el momento en el que "abandonó sus funciones", ya que no se necesita un desistimiento manifiesto, porque hay normas que así lo establecen.

"La ley establece que en tres días consecutivos que no se asista a su fuente laboral automáticamente son desvinculados", apuntó a Efe el experto.


SEÑALADO POR LA CRISIS

Quintana declaró a principios de mes a un medio extranjero que Bolivia se convertiría en un "Vietnam moderno", en referencia a la acciones de organizaciones sociales cercanas a Morales frente a los intentos de desestabilización de su todavía Gobierno.

"Juan Ramón Quintana es un carnicero. Él debe ser procesado y debe ir a la cárcel", aseguró este miércoles a Efe el senador de la opositora Unidad Demócrata (UD) Arturo Murillo, uno de sus detractores más crudos.

A juicio del legislador Murillo, Quintana es responsable de varios de los conflictos violentos que persisten el país en coordinación con Raúl García Linera, hermano del vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera, en el exilio en México con Morales.

"Sabemos dónde se encuentra y sabemos a qué está haciendo y porqué está desestabilizando el país", sentenció, para denunciar una supuesta conspiración junto a legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales.

Murillo no detalló el lugar en que puede estar Quintana, el desaparecido del Gobierno desvanecido, porque el canciller Pary apareció este miércoles en Nicaragua tras días sin saber de él.

PERFIL DE UN POLÍTICO DURO

Quintana parece provenir del molde con el que se hace a los políticos de gran personalidad.

Rasgo que se representa por la elocuencia al momento de realizar declaraciones, además de poseedor de una retórica capaz de demoler al adversario político con adjetivos y proteger la propia causa con un sinfín de recursos.

Antes de dedicarse a la política, Quintana tuvo un paso por la vida militar hasta llegar al grado de mayor del Ejército, tiempo en el que también aprovechó para formarse en sociología, filosofía y ciencia política.

Fue uno de los militares que asistió a la Escuelas de las Américas de Estados Unidos, señalada por personalidades como la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú como una entidad dedicada a formar "golpistas".

Ya lejos de las fuerzas armadas, fue asesor del Ministerio de Defensa durante el Gobierno democrático del dictador Hugo Banzer Suárez (1997-2001).



TRES VECES MINISTRO DE ESTADO

Es uno de los hombres que ha permanecido por más tiempo en la función pública y uno de los más cercanos a Evo Morales, al extremo de ser ministro suyo durante diez de los trece años y nueve meses que se mantuvo al frente del país.

Quintana fue Ministro de la presidencia en tres ocasiones, de 2006 a 2010, de 2012 a 2017 y en 2019, siempre era convocado por Morales cuando parecía que su labor entre sus colaboradores había terminado.

Sin embargo, su última etapa como ministro fue de un perfil más discreto, sin recurrencia en declaraciones explosivas ni críticas a los opositores en aquellas atípicas conferencias de prensa extensas.

Además dirigió una agencia estatal de fronteras entre 2010 y 2011 y fue embajador de Bolivia en Cuba entre 2017 y 2018, un inamovible de la función publica.