Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 02 de julio de 2022
  • Actualizado 00:00

Rige "alerta roja" en cuenca baja del río Mizque y otros cuatro ríos

Se declara este tipo de advertencia cuando el nivel de las aguas alcanza alturas críticas que hacen inminente el desborde, o cuando ya se ha iniciado la inundación.
Inundaciones en Santa Cruz. Camarógrafos de Bolivia
Inundaciones en Santa Cruz. Camarógrafos de Bolivia
Rige "alerta roja" en cuenca baja del río Mizque y otros cuatro ríos

El Servicio Nacional de Metereología e Hidrología (Senamhi) emitió una alerta hidrológica roja, la primera del año en curso. Esta advertencia regirá del jueves 23 al sábado 25 de diciembre, por posibles desbordes de cuatro ríos en Santa Cruz y la cuenca baja del río Mizque.

Se trata del río Yapacaní y sus afluentes secundarios, donde habrá ascensos de nivel del agua con probables desbordes en áreas próximas a los poblados de Valle Grande, Trigal, Quirusillas, Mairana, Pampa Grande, Yapacaní, San Juan de Yapacaní y otros.

El río Surutú se podrá ver afectado con ascensos de nivel y posibles desbordes en áreas próximas a los poblados de San Carlos y poblaciones cercanas. El río Piraí y sus afluentes secundarios ya se han visto afectados, con afectaciones por inundaciones en Samaipata, El Torno, Porongo, Warnes, Montero, General Saavedra, Mineros, La Guardia, Santa Cruz de la Sierra, San Pedro y poblados cercanos.

De hecho, esta jornada, ocho personas fueron rescatadas del río Piraí, luego de que quedaran atrapadas debido a la corriente de las aguas.

El río Grande y afluentes secundarios tendrán ascensos con posibles desbordes de nivel en áreas próximas a Juntas, Lagunillas, Cabezas, Abapó, Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián, Okinawa Uno, Cotoca y comunidades próximas.

El río Mizque, por su lado, también se encuentra contemplado dentro de esta alerta, del mismo modo que sus afluentes secundarios. Las áreas de Comarapa, Saipina y poblaciones cercanas se podrían ver golpeadas.

De acuerdo con el Senamhi, se declara alerta roja cuando el nivel de los ríos alcanza alturas críticas que hacen inminente el desborde, o cuando ya se ha iniciado la inundación, o que significa que podría afectar a poblados en áreas próximas.