Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 04 de diciembre de 2020
  • Actualizado 16:45

San Joaquín, la tierra de la Presidenta, ya tiene un muerto y 18 contagiados con coronavirus

El virus llegó accidentalmente a esta localidad desde Trinidad. En tres días causó la primera muerte y contagió la COVID-19 a 18. Se teme un incremento acelerado de casos positivos, en los próximos días. Solo hay un centro de salud sin terapia intensiva y ningún respirador mecánico.
Portada de ingreso a San Joaquín   Crédito- Juan de Dios Peña
Portada de ingreso a San Joaquín Crédito- Juan de Dios Peña
San Joaquín, la tierra de la Presidenta, ya tiene un muerto y 18 contagiados con coronavirus

Virus, contagio y muerte. Tres palabras que están grabadas en la memoria de San Joaquín y que hoy se ciernen de nuevo sobre sus pobladores, seis décadas después de la terrible experiencia que marcó su historia. Eso sí, están seguros que, nuevamente, lograrán vencerlo y buscarán, por todos los medios, que el número de pérdidas humanas sea el mínimo.

1Una calle de San Joaquín  Crédito: Juan de Dios Peña

En 1963 y a principios de 1964, una epidemia de fiebre hemorrágica causó estragos en esa localidad. El 32% de su población (778) enfermó y tuvo que hospitalizarse para recibir atención médica. Casi 150 murieron como consecuencia del virus machupo, transmitido por un roedor.

Hoy, San Joaquín se enfrenta a otro virus, al SARS-CoV-2, que provoca la COVID-19 y que está poniendo en jaque a los sistemas de salud de Bolivia y de la mayoría de los países del mundo.

Militares del RC2 controlan el ingreso al pueblo Crédito: Alcaldía de San JoaquínMilitares del RC2 controlan el ingreso al pueblo Crédito: Alcaldía de San Joaquín

Hace dos semanas, a pesar de las medidas de prevención que adoptaron las autoridades, militares y pobladores, el virus logró esquivar los controles de las tres trancas  resguardadas por militares del Regimiento de Caballería 2 (RC2) Ballivián, asentado hace décadas en San Joaquín, e ingresó camuflado en el cuerpo de un hombre que llegó de Trinidad y que no tenía ningún síntoma de la enfermedad.

A los pocos días, el anterior lunes, se confirmaron los dos primeros casos positivos de San Joaquín, la tierra donde nació y creció la presidenta Jeanine Áñez. La COVID-19 mostró su virulencia y en 72 horas se llevó la vida de uno de ellos, una mujer de 41 años.

Entretanto, el virus se esparció silencioso entre los contactos de los enfermos y, hasta anoche, ya se confirmaron 18 nuevos positivos, número que, como dice el alcalde de esa localidad, Hugo Vargas, aumentará en los próximos días, cuando lleguen los resultados de las pruebas de PCR.

Panorama aérea de San Joaquín. Crédito: Juan de Dios PeñaPanorama aérea de San Joaquín. Crédito: Juan de Dios Peña

Accidente fatal

San Joaquín es la capital de la provincia Mamoré del departamento del Beni. Está a 244 kilómetros al norte de la ciudad de Trinidad y a 35 kilómetros de San Ramón, otra localidad donde el coronavirus está provocando muertes cada día. Tiene alrededor de 7.000 habitantes. Un centro de salud de primer nivel y ningún respirador para atender casos graves de pacientes con COVID-19.

Se puede llegar a esa localidad por tierra, viajando cinco horas desde Trinidad, en época seca, o en el triple de tiempo en temporada de lluvia. También por vía aérea, contratando una avioneta particular, puesto que no hay vuelos comerciales.

Desde que el Gobierno central decretó la cuarentena, a fines de marzo, las autoridades municipales y de salud de San Joaquín, en coordinación con los militares del RC2, concienciaron a la población sobre la importancia de quedarse en casa y cumplir las recomendaciones para prevenir la enfermedad. Pero, un accidente trajo la fatalidad al pueblo.

“La población respetó el encapsulamiento, pero, lamentablemente, el contagio lo trajimos de Trinidad. A principios de mayo, un hombre tuvo un accidente y, dada la gravedad del mismo, lo transferimos al hospital de Trinidad para su atención. A su retorno, lo pusimos en cuarentena en uno de los centros de aislamiento para su recuperación y como medida preventiva. No sabíamos que ya estaba contagiado”, relata Vargas.

Cada día una persona le llevaba comida al hombre. Sin darse cuenta, contrae la enfermedad y, a su vez, contagia a toda su familia. Su hermana no resiste y muere a los tres días.

La alerta roja se enciende en todo San Joaquín y comienza el rastrillaje de casos sospechosos. Los primeros 18 confirmados están en cuarentena domiciliaria y han firmado un compromiso para no salir de sus casas, explica el alcalde Hugo Vargas.

San Joaquín estará encapsulada hasta el próximo domingo, con el objetivo de frenar el avance de la epidemia. El sacrificio de la población lo vale, más aún, sabiendo que, a pesar de que existe la mejor predisposición de las autoridades, el centro de salud que tienen no cuenta con terapia intensiva y menos un ventilador mecánico. Y que, en caso de que un enfermo necesite respiración asistida tendría que ser trasladado a Trinidad, ciudad donde ya colapsó el sistema sanitario.