Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 19 de febrero de 2020
  • Actualizado 04:25

LA ASAMBLEA ACEPTÓ LA CARTA DEL EXPRESIDENTE

Renuncia de Evo destapa crisis del MAS en medio de insultos y gritos

A dos meses de la dimisión del expresidente, la carta destapó la división al interior del Movimiento Al Socialismo (MAS). Los protagonistas pidieron disculpas y alistan procesos
La sesión de la Asamblea, en medio de conflictos, ayer.   APG
La sesión de la Asamblea, en medio de conflictos, ayer. APG
Renuncia de Evo destapa crisis del MAS en medio de insultos y gritos

Entre gritos que apenas dejaban escuchar lo que se estaba votando, e incluso insultos entre compañeros del Movimiento Al Socialismo (MAS), la carta con la que Evo Morales dijo adiós al poder tras casi 14 años fue por fin aceptada ayer, a más de dos meses después de dejar Bolivia.

Morales presentó al Parlamento, el 11 de noviembre de 2019, una carta en la que renunciaba al poder denunciando que era forzado a hacerlo por un golpe de Estado para derrocarlo, pues tenía mandato hasta hoy, 22 de enero de 2020. 

LA ASAMBLEA La presidenta del Senado, Eva Copa, del MAS, instaló la sesión de la Asamblea Legislativa casi dos horas después del horario fijado. La bancada mayoritaria masista aceptó tratar las cartas de renuncia de Morales y el exvicepresidente Álvaro García Linera.

Los legisladores de Unidad Demócrata (UD), partido de la presidenta interina Jeanine Áñez, pidieron recurrentemente la palabra a Copa, que presidía la sesión.

Los gritos, golpes de mesa e invocaciones al reglamento no sirvieron para que cediera. Tras esa primera fricción, uno de los parlamentarios comenzó a leer las cartas de renuncia. Al final de cada texto, Copa pedía una votación que debía aceptar o negar las renuncias, varios del MAS levantaron las manos a favor y otros no lo hacían en franco rechazo a esa postura, mientras los afines a Áñez no cesaban de gritar.

"¡Es extemporáneo, es extemporáneo!", decía a gritos la diputada de UD Lourdes Millares, cuya voz se desvanecía entre los otros alaridos y la potencia del sonido que daba únicamente la palabra a miembros de la directiva.

Copa manifestó que se "se ha cumplido con el reglamento". También apuntó que la aceptación de ambas, incluso por encima de las voluntades de algunos miembros de su partido el MAS, fue para "dar la estabilidad social y (preservar) la institucionalidad de los poderes del país".

ACUSACIONES Los desacuerdos en torno al escrito de Morales quedaron patentes incluso entre legisladores del MAS, que mostraron sus disidencias dentro y fuera del hemiciclo. Cuando todo parecía que había concluido, los gritos se trasladaron a los pasillos, donde los legisladores masistas Franklin Flores y Omar Aguilar por poco no se van a los golpes tras intercambiar acusaciones.

Flores, del “ala dura”, señaló a Aguilar sobre un supuesto mal recuento en los votos y anunció impugnar la sesión, a lo que su compañero respondió acusando a su colega de "masista corrupto" y lo cuestionó por el caso de la muerte del exviceministro Rodolfo Illanes.

Más tarde, Aguilar se disculpó por la trifulca, pero dijo que no permitirá ser acusado por una persona cuestionada y un grupo de privilegiados que no entiende que hay una nueva coyuntura en el país.