Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de octubre de 2020
  • Actualizado 00:48

Polémica por uso de semillas transgénicas y sectores productivos la rechazan

Mientras el Estado busca garantizar el abastecimiento alimentario y mejores ingresos económicos para el país por la exportación. Varias agrupaciones del sector censuran el decreto 4232, piden su derogación y anuncian acciones legales.
Productores de soya cosechan la semilla para su comercialización. EL PAÍS
Productores de soya cosechan la semilla para su comercialización. EL PAÍS
Polémica por uso de semillas transgénicas y sectores productivos la rechazan
Luego de que la presidenta Jeanine Añez aprobó el Decreto Supremo
4232, dando vía libre para que en Bolivia use las semillas
transgénicas de maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya deja
división entre algunos sectores del país. Los ecologistas y diferentes
asociaciones productoras manifestaron su rechazo y, en algunos casos,
anuncian que interpondrán acciones y recursos legales nacionales e
internacionales.
El Gobierno considera que esta nueva determinación permitirá "fomentar
mayor productividad" para que se pueda fortalecer la seguridad
alimentaria boliviana y "generar mayores ingresos en las
exportaciones" que beneficiarán al país.
Pese al rechazo de organizaciones, instituciones y colectivos, el
Estado autoriza al Comité Nacional de Bioseguridad establecer
mecanismos abreviados para la evaluación de los simientes en Bolivia.
“Es un decreto que ha aprobado el Gabinete que establece mecanismos
para que se pueda analizar la autorización de algunos eventos, algunas
variedades genéticamente modificada. Todavía no hay ninguna
autorizada, lo que se va desarrollar es el reglamento con esos
procedimientos”, explicó el ministro de Desarrollo Productivo, Oscar
Ortiz, en rueda de prensa.
La norma también detalla que para dar cumplimiento al decreto en un
plazo de 10 días el Comité Nacional de Bioseguridad deberá aprobar los
procedimientos abreviados.
Por su parte, la directora general del Centro de Investigación y
Promoción del Campesinado (CIPCA), Pamela Cartagena, explicó que se
trata de “cinco especies de importancia comercial” por lo que descartó
el argumento que esgrime el decreto, alegando que se toma la
terminación para promover la seguridad alimentaria.
Agregó que la determinación “vulnera” el marco normativo nacional
establecido mediante la Constitución Política del Estado y la Ley de
la Madre Tierra y “responde a una agenda agroindustrial” en desmedro
de la economía de los pequeños productores, el medioambiente, la salud
de la población y otros temas.
“Nosotros estamos perplejos con lo que está pasando en términos de la
aprobación del Decreto 4232 que autoriza al Comité Nacional de
Bioseguridad, procedimientos abreviados en la evaluación de maíz, caña
de azúcar, trigo y soya, genéticamente modificados en sus diferentes
eventos”, indicó Cartagena en el portal digital de Página Siete.
El Movimiento Agroecológico Boliviano (MAB) conformado por 38
instituciones, colectivos y organizaciones de productores, exige la
derogación de la normativa. Además, en su comunicado oficial advierte
que la medida gubernamental pone en riesgo la diversidad genética de
nuestras semillas nativas por consiguiente afectación sería a la
diversidad que tiene el país, según el portal digital ERBOL.
No dejo pasar la oportunidad para que el expresidente del Bolivia Evo
Morales haga referencia a este tema en su cuenta oficial de Twitter
manifestando que: "En #Bolivia, el gobierno de facto no tiene
autoridad moral para decir que defiende la vida porque todas sus
acciones han sido, hasta ahora, letales contra el pueblo: nos mata con
bala, nos mata de hambre y ahora nos mata con transgénicos".
Se informó que Bolivia tiene 37 familias de maíz y cientos de
variedades que han sido desarrolladas por los pueblos indígenas en
diferentes regiones, incluso superando a la que tienen en México.