Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 23 de enero de 2022
  • Actualizado 02:56

Personajes de “Chespirito” impulsan los emprendimientos en El Alto

Ante la adversidad que provoca la pandemia del COVID-19 siempre hay oportunidades para quien las busca.

El "Chapulin" vende sus refrescos a un transportista en El Alto. Peter Luna
El "Chapulin" vende sus refrescos a un transportista en El Alto. Peter Luna
Personajes de “Chespirito” impulsan los emprendimientos en El Alto

El Chavo del 8 y el Chapulín Colorado, dos personajes del comediante Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, incentivan a la creación de emprendimientos familiares ante la pandemia del COVID-19 que dejó a muchas personas sin fuente laboral y se ven en la necesidad de generar ingresos para sostener a sus familias.

En la ciudad de El Alto al menos existen tres emprendimientos basados en los personajes de “Chespirito”, aunque todos ellos se dedican al rubro de la venta de refrescos, el más antiguo es el puesto de Santusa  Espejo,  en la avenida Julio Cesar Valdez y plaza 5 de Abril del Distrito 3 de El Alto, quien desde hace nueve años vende bebidas preparadas en su domicilio  y le puso el nombre de “Aguas frescas del chavo” a su negocio.

Todos los días sin falta Santusa instala su puesto antes de las nueve de la mañana y se queda en el lugar hasta cerca de las 18:00 cuando retorna a su hogar. Según la comerciante, sus clientes son fieles pese a la existencia de otros negocios similares a pocos metros, los refrescos de lima, sésamo, maní, k’isa, piña, maracuyá y coco son los sabores que ofrece en vasos y botellas.

Santusa explicó que le puso ese nombre a su negocio porque es fanática de la serie televisiva y se identifica con el personaje humilde que era el Chavo del 8 en su vecindad, por eso su puesto de venta tiene banners con la imagen del personaje que según ella, le trae suerte porque con la ganancia lleva el sustento para su familia.

El Chapulín del puente Mercedario

Óscar Esquivel, antes del emprendimiento se dedicaba junto a su hermano a la costura de prendas de vestir, sin embargo, con la llegada de la pandemia por COVID-19 y el cierre de fronteras, no podían exportar su producción y tampoco elaborar prendas por la falta de materia prima, entonces tuvieron la iniciativa de vender fresco de k’isa en bolsa a los transportistas. En principio la venta no era de las mejores, apenas comercializaban 30 unidades por día. Una mañana de mayo agarró un canguro rojo (prenda de vestir) y con su habilidad en la costura convirtió la ropa en un disfraz del Chapulín Colorado, al día siguiente se puso el atuendo y acudió al puente de la zona Mercedario donde la gente de a pie y los transportistas compraron en poco tiempo toda su mercancía, al ver el resultado, elaboró otro disfraz para su hermano quien también vende refrescos ambulando por las calles.

El uso de los disfraces del Chapulín Colorado trajo suerte a los hermanos Esquivel que en principio vendían poco, sin embargo, en la actualidad suepran las 130 unidades en el puesto fijo y el ambulante. “Ahora ya vendo 120 a 130, me salva por lo menos para la comida”, dijo el emprendedor colorado.

Un padre con su hija disfrazados con personajes del Chavo del 8.

Un padre con su hija disfrazados con personajes del Chavo del 8. Peter Luna.

El Chavo y la Chilindrina

En redes sociales circuló la imagen del Chavo del 8 otro personaje de Chespirito quien en el Distrito 4 de El Alto también genera recursos para su familia con la venta de refresco y gelatina en bolsa, lo llamativo es que junto al “chavito” está su fiel amiga la chilindrina, en este caso, es su pequeña hija quien acompaña a su padre a vender su mercadería disfrazada de ese personaje.

Llegamos hasta la zona Libertad, también conocida como la cola del aeropuerto porque colinda con la pista de la terminal aérea de El Alto, allá los vecinos contaron que don Víctor también conocido como el Chavo, gracias al atuendo vende sus productos hasta el mediodía y luego retorna a su hogar, su hija disfrazada de la Chilindrina se encarga de vender a los transeúntes en tanto que su padre a los transportistas.

Estos tres ejemplos nos muestran que ante la adversidad que provoca la pandemia del COVID-19 siempre hay oportunidades para quien las busca. En los tres casos pudo más la necesidad de sacar adelante a la familia con emprendimientos económicos inspirados en personajes que marcaron historia.