Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 17 de enero de 2022
  • Actualizado 06:06

Paciente con hongo negro tiene 43 años y evoluciona sin problemas

El Ministerio de Salud, junto a un equipo de profesionales en salud, confirmó el primer caso en Bolivia.

Imagen referencial de un caso de hongo negro. LA PATRIA
Imagen referencial de un caso de hongo negro. LA PATRIA
Paciente con hongo negro tiene 43 años y evoluciona sin problemas

El Ministerio de Salud, junto a un equipo de profesionales en salud, confirmó el primer caso de hongo negro en Bolivia.

Se trata de un paciente de 43 años que llegó desde Oruro a Cochabamba. Según los antecedentes, superó al coronavirus y durante su tratamiento ingirió corticoides por un largo tiempo, lo que debilitó su sistema inmune.

El 22 de julio se emitió el informe histopatológico confirmando que se trataba de un mucormicosis, más conocido como hongo negro, informó el doctor Julio César Gonzáles.

Un equipo multidisciplinario atiende al paciente, que actualmente está estable.

El médico internista Javier Diez Canseco aclaró que el Hongo Negro no es contagioso. Explicó que está en todas partes: en el suelo, en la fruta, pan guardado y en la suciedad.

Una persona se infecta con el hongo negro cuando tiene el sistema inmune deprimido.

“Yo sugiero a la población, primero, una vida sana, control con su médico, control del tratamiento que vaya a recibir con sus médicos de cabecera, no automedicarse y limpieza en sus hogares”, señaló.

La viceministra Alejandra Hidalgo destacó la profesionalidad de equipo multidisciplinario de médicos que realizó un efectivo tratamiento de paciente diagnosticado con el Hongo Negro asociada a la COVID-19, mismo que se encuentra estable.

Un cirujano maxilofacial, una médico infectóloga, un otorrinolaringólogo, un médico internista, patólogo oral y maxilofacial fueron parte del equipo multidisciplinario que atendió al paciente.

Fueron dos intervenciones, una fue la parte quirúrgica y otra la medicamentosa que se aplicó al paciente quien se encuentra en “franca recuperación” y se perfila una reconstrucción maxilofacial.