Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 09:49

ANALISTAS POLÍTICOS DICEN QUE ELECCIONES NO PUEDEN PASAR DE 2020

Nueva fecha, entre regionalización del voto y beneficio para algunos

Los expertos evidencian polarización en algunas regiones, mientras continúa la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, COVID-19.

Nueva fecha, entre regionalización del voto y beneficio para algunos

Las elecciones nacionales programadas en Bolivia para el 6 de septiembre fueron reprogramadas para el 18 de octubre, en medio de crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, COVID-19, de encuestas que exponen preferencias y de divergencias entre políticos.

Los analistas políticos Marcelo Silva, Erika Brockmann y Luis Andia, quienes participaron de una charla a del Observatorio Político Nacional (OPN) de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), expresaron que las elecciones no deben pasar de este año para de una vez renovar el Gobierno nacional. Evidenciaron, además de la regionalización del voto, que la reprogramación favorece a la presidenta transitoria de Bolivia y candidata de la alianza Juntos, Jeanine Áñez, y al presidenciable de Creemos, Luis Fernando Camacho.

Luego de los conflictos de octubre de 2019, las elecciones fueron programadas para el 3 de mayo; pero, luego se recorrieron al 6 de septiembre y, la pasada semana, se modificó la fecha por segunda vez, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) determinó que los comicios serán el 18 de octubre.

Entre los candidatos, Áñez de Juntos, Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana (CC) y Jorge Quiroga de Libre 21, respaldaron la determinación de recorrer los comicios a octubre. Por su lado, el Movimiento Al Socialismo (MAS) ve en la postergación “un golpe a la democracia” y el objetivo de prorrogar el Gobierno actual. Y Camacho de Creemos dice que la fecha debe fijarse con criterios técnicos.

El analista Silva expresó que, para postergar las elecciones hasta el 18 de octubre, se habría considerado que se alcanzaría la curva más dura de contagios de coronavirus, entre mediados de agosto y los primeros días de septiembre, al menos en la parte occidental del país.

“La respuesta Salvador Romero (presidente del TSE) ha sido enfática, es una determinación del Órgano y los demás tendrán que obedecerla. Así de clarito y así de sencillo; por eso, me alegra mucho ver un Órgano Electoral que por fin haya asumido su papel de poder del Estado”.

Aclaró que ya no podía poner el tema en consulta ante el Ejecutivo, porque es parte interesada en el tema, considerando que la Presidenta también es candidata. Tampoco se podría ver el asunto con la Asamblea Legislativa Plurinacional ni a otros partidos políticos, según Silva.

Brockmann consideró que la ciudad de Cochabamba, como en otros lugares del país, recibió con beneplácito y mayor tranquilidad la postergación de las elecciones.

Ponderó el trabajo del TSE y resaltó que las decisiones fueron tomadas también considerando los informes del Comité Científico, y no solo el ámbito político, que no se había visualizado lo suficiente para el 6 de septiembre.

Existen encuestas que dan cuenta de que un buen porcentaje de la población asistiría a votar incluso en la situación actual de pandemia.

“Hay que legitimar estas elecciones a través de una gran participación de la población, que nadie empiecea dudar de la legitimidad y los resultados de estas elecciones”.

La presencia de observadores internacionales es un tema importante para la analista, como una variable fundamental. Recordó, además, a facilitadores como la Iglesia y quienes fueron parte de una mesa para resolver los conflictos suscitados en octubre de 2019, cuando los actores políticos se comprometieron a respetar una agenda, que luego avanzó con la aprobación de la ley de convocatoria a las elecciones para el 3 de mayo. Aquella norma fue presentada por Áñez y la presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa, cuando Áñez todavía no era candidata.

Brockmann ve que en la actualidad el clima electoral es “una sumatoria de tormentas” a las que hay que hay que enfrentar.

Los analistas sostienen que el cambio de Gobierno no puede realizarse después de este 2020.

Silva enfatizó que los comicios de octubre se deben desarrollar. Dijo que se podrá contar con una mejor participación política, incluida la asistencia de los jurados electorales.

“Porque necesitamos, antes de que finalice este año, un Gobierno. Lo ha dicho el mismo Salvador Romero, ese es nuestro compromiso. Hasta fin año, indudablemente. tiene que haber electo un nuevo Gobierno”.

Brockmann tampoco ve prudente que las elecciones tengan que extenderse más. “No podría ser el próximo año, que sería un extremo (…). No aguanta más el sistema político, estar en un sistema de transición interminablemente”.

Por su lado, Andia manifestó que, haciendo referencia a la pandemia, con la crisis sanitaria y la curva de contagios, “estamos también entrando a una curva importante es crisis política”.

Respecto a las elecciones, dijo que coincide en la necesidad de realizarlas, “para contar con un Gobierno legítimo e institucionalizado, como se debe”.

Identificó dos realidades posibles. La primera: “Ojalá que, en septiembre, como dicen, baje la curva y estemos felices en octubre yendo, en una curva descendente, a votar, lo que dicen los científicos”.

El otro escenario, que dijo que muchos obvian, es que puede ser que esto siga hasta el próximo año, “o hasta nueva vacuna, hasta nuevo aviso de vacuna”.

Haciendo referencia a una nueva normalidad a partir de la pandemia, con la asistencia a bancos o la realización de trámites, entre otros, el analista pregunta si los ciudadanos están también dispuestos a salir a votar. “En la nueva normalidad, ese escenario, ¿incluye la democracia o no? Seamos sinceros (…). ¿O la dejamos nomás de lado por un tiempo, hasta que se sientan cómodos los gobernantes?”.

Acotó que el Órgano Electoral debe ser firme, fuerte y contundente.

CANDIDATOS Y ENCUESTAS De acuerdos con los resultados de las encuestas de la empresa Ipsos para RTP, realizada en ciudades capitales y El Alto, los candidatos a la presidencia de Bolivia Luis Arce, del MAS, y Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, empatan en la intención de voto con 26% de preferencia cada uno.

El estudio ubicó a Áñez de Juntos en el tercer lugar, lejos de los dos primeros, con un 14%. Mientras, Camacho de Creemos tiene una intención de voto de 9% por ciento, seguido de Chi Hyun Chung que alcanza el 4%, Quiroga de Libre 21 con el 2% y cero siguen los candidatos de Pan-bol y de ADN.

Entretanto, los datos revelados por Mercados y Muestras para Página Siete, que se hicieron antes del cambio de fecha, dan cuenta de que el 71% de los encuestados afirmó que irían a votar el 6 de septiembre; sin embargo, el 64% opinaba que las elecciones debían postergarse debido a la pandemia.

Elecciones

La postergación juega en favor de la Presidenta y de Camacho

Para los analistas, la postergación de las elecciones favorece a algunos candidatos, como a la presidenta del país y candidata de Juntos, Jeanine Áñez, y el candidato Luis Fernando Camachode de Creemos.

Marcelo Silva expresó que la modificación de la fecha beneficia al Gobierno de la actual Presidenta. “Un gobierno que, lo hemos visto encuestas, ha perdido completa legitimidad. No le ha ido bien en el ámbito de la pandemia, los casos de corrupción han sido golpes de los cuales no se ha podido levantar. Las encuestas demuestran que su performance, su perfil es menor al que estaba entrando en el ámbito de la pandemia”.

Acotó que tampoco cayó bien su decisión de ser candidata.

El analista dijo que el tiempo de postergación no le cae mal para, en ese tiempo, poder implementar bonos y planes, para posicionar “un poco” su imagen.

Para Erika Brockmann, la candidatura de Áñez “ha tenido un efecto tremendamente tóxico al proceso de transición, así como tóxicos resultan los mensajes desde Buenos Aires”.

Agregó que, si bien la Presidenta tuvo simpatía, “no va a poder remontar lo que significa el posicionamiento de Comunidad Ciudadana, por ahora”.

Respecto a Camacho, Silva cuestionó que antes expresó que las elecciones deberían postergarse y “ahora crítica eso”.

Brockmann también cuestionó que Camacho pretenda retornar a foja cero y se busque hacer otra convocatoria para las elecciones. “Yo diría eso sí es que estuviese en la Asamblea una correlación favorable de fuerzas, pero eso es un desatino”.

Poor su lado, Luis Andia dijo que el partido de Camacho es “el que anda tirando cohetes para otro lado”.

Aseveró que el único que gana con la postergación de las elecciones en Camacho. “Porque es quien no ha logrado cuajar su estrategia y está hoy fuera de juego. Cualquier cosa que no sean elecciones le sirven, y me da mucha pena que una institución tan importante como el comité Pro Santa Cruz, que se ha dado siempre de ser apolítica y no inmiscuirse en procesos políticos electorales, repita al pie de la letra la posición de un frente político en elecciones. Está opinando nada más y nada menos que lo mismo que de lo que dice esa organización”.

CONTRA CC Para el analista Marcelo Silva, el cambio de fecha de los comicios nacionales va en contra del partido de Carlos Mesa, Comunidad Ciudadana (CC), de una manera indirecta.

“Hay que ser honestos, las encuestas que hemos visto en estos días nos mostraban un Carlos Mesa mejor posicionado y eso le ayudaría indudablemente a jalar el voto útil a su favor, en relación al acecho que significaba el retorno del Movimiento Al Socialismo (MAS)”.

Sin embargo, expresó que no cree que sea un elemento trascendental.

Mesa y Pedraza

Hay candidatos con preferencia nacional y otros, regional

La analista Erika Brockmann hizo referencia a que existe polarización en Cochabamba. “Hay territorios que están prácticamente tomados, hegemonizados de una manera autoritaria por el MAS. Tiene un voto duro, muy consciente y hasta religioso”, sostuvo,

Exceptuó a las ciudades de Quillacollo y Cochabamba, que son opositores recurrentes del Movimiento Al Socialismo

Relacionó el tema con la desinformación, concluidos los conflictos sociales como en K’ara K’ara, y una minimización de los efectos y riesgos de la pandemia.

La analista ve la polarización por la disputa electoral, desde 2019, que se ha ido dando entre Comunidad Ciudadana y el Movimiento Al Socialismo. “Aunque es una polarización discursiva, retórica, porque en el fondo si hemos visto las agendas políticas del año pasado, los programas de todas las fuerzas políticas no han sido tan distintos. Hoy día hay que ver qué ha de suceder después de la pandemia porque la agenda post pandemia va a ser muchísimo más delicada”.

Con relación a la regionalización del voto, Brockmann manifestó que Santa Cruz y Beni son actores políticos que definen algunas cosas, y que tambiñen lo hace La Paz. “Tiene que haber un diálogo, y eso va a ser parte de los grandes debates, pactos, que hay que tener a futuro, que permita el diálogo entre oriente y occidente”.

Ve un factor de poder en el país está territorialización, y sostiene que eso también refleja los miedos.

“La tendencia del voto es tremendamente volátil en algunos lugares”, reflexionó.

Sobre el mismo tema, Luis Andia resumió que, hablando de los primeros lugares, hay preferencia por Carlos Mesa Potosí, Cochabamba, Sucre y Tarija, “más o menos como en la anterior elección”. Acotó que las alianzas perdidas o ganadas con Áñez no sirvieron en Tarija y otros lugares, “lo que muestra que estas organizaciones políticas no sirven para alianzas, sino solo para tener listas de candidaturas”.

Arce y Choquehuanca

Entretanto, dijo, el MAS tiene gran presencia en El Alto, Oruro, Cobija y La Paz, y se da un virtual empate con Mesa.

“Estas dos estructuras políticas no solo son occidente, son nacionales, porque abarcan a por lo menos más de un departamento con un primer lugar y en otros departamentos segundo lugar, dijo Andia, explicando que no se trata solo de un número, sino que eso influirá en la composición de las cámaras de Senadores y Diputados, lo que influye en la gobernabilidad y el poder.

En cambio, agregó, Áñez tendría solo a Trinidad y Camacho a santa Cruz, también como un virtual empate entre ambos.

Expresó que los nuevos líderes tienen la tarea de superar las fronteras de su propio departamento. “Ninguno de los dos lo ha hecho”.

El analista expresó que, si sumaran puntos, podrían pasar a ser aliados estratégicos del próximo Gobierno, en cuanto a la composición y fuerza parlamentaria.