Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 13 de abril de 2021
  • Actualizado 02:50

Murillo y ELFEC motivan nuevo revés a Áñez; 3 ministros se van

El exministro de Economía Óscar Ortiz, que fue destituido, asegura que la Mandataria le entregó el futuro del país al titular de Gobierno y Demócratas se aleja.
El juramento de Gonzalo Quiroga, Branko Marinkovic y Álvaro Tejerina. APG
El juramento de Gonzalo Quiroga, Branko Marinkovic y Álvaro Tejerina. APG
Murillo y ELFEC motivan nuevo revés a Áñez; 3 ministros se van

El Gobierno de la presidenta Jeanine Áñez sufrió un nuevo revés con el alejamiento de tres de sus ministros de las carteras consideradas estratégicas para el país, en menos de un año de la gestión transitoria.  

La nueva crisis en el Gabinete destapó los conflictos internos, en los que, una vez más, surgen las acusaciones contra el ministro de Gobierno, Arturo Murillo. Las pugnas de poder también apuntan a la determinación de devolver las acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba (ELFEC).

Fue una mañana agitada. Primero, Óscar Ortiz, líder de Demócratas, partido de la Mandataria, aseguró que fue destituido y poco después se conoció de la renuncia de los titulares de Trabajo, Óscar Mercado; y de Desarrollo Productivo, José Abel Martínez.

Para el Movimiento Al Socialismo (MAS), el Gobierno se cae a pedazos. En la misma línea, los analistas ven que a menos de tres semanas de los comicios, Áñez se queda sin respaldo político y la incertidumbre crece en el país en lo institucional.

El Gabinete tuvo 3 ministros de Economía; tres de Salud; 2 de Presidencia; 3 de Planificación; 3 de Desarrollo Productivo, 3 de Minería, 2 de Educación y 2 de Comunicación.

Los cambios se dieron por renuncia, sustitución y destitución, esta última también salpica a otras tres autoridades por líos con Murillo, quien mostró su poder. Están el exprocurador José María Cabrera, el exdirector del Fondo de Desarrollo Indígena, Rafael Tata Quispe, y el primer ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano.

LAS PUGNAS

Ortiz, a su regreso a Santa Cruz, aseguró que el principal problema que existe en el Gobierno transitorio es el poder que tiene Murillo, sus actitudes, caprichos y atropellos. Lo acusó de presionar por oponerse al decreto que “devuelve” las acciones de ELFEC a los socios de Comteco y a extrabajadores de la empresa eléctrica. Asimismo, se refirió a las adjudicaciones para la compra de camionetas por 35 millones de bolivianos cuando restan dos meses de gestión en el Gobierno y se está en una delicada situación económica.

“Él (Murillo), le mete no más. Estamos en un estado de capricho y la Presidenta lo permite, le ha entregado el futuro del Gobierno y del país a una persona que no tiene la capacidad y no tiene la serenidad necesaria para poder resolver los problemas como corresponde, en el marco de la Constitución y las leyes”, aseveró.

El titular de Gobierno salió al frente y reconoció que tuvo un impasse con Ortiz por ELFEC e incluso señaló que su posición era por un tema de regionalismo, lo cual fue rechazado por la exautoridad.

Insistió en la devolución de las acciones para los cochabambinos, ya que fueron entregadas el 1 de mayo de 2010 por el expresidente Evo Morales.

LOS CAMBIOS

A pocas horas de conocerse sobre los alejamientos, Áñez decidió rearmar su Gabinete para encarar el resto de la gestión que le queda.

Branko Marinkovic pasó de ser ministro de Planificación a Economía, en lugar de Ortiz. 

Gonzalo Quiroga pasó de ser viceministro de Inversión Pública y Financiamiento Externo a titular de Planificación, cubriendo el lugar dejado por Marinkovic. 

A su vez, el viceministro de Empleo, Álvaro Tejerina, fue posesionado como ministro de Trabajo, en lugar de Mercado, quien presentó su renuncia irrevocable sin brindar mayores explicaciones.

Aún falta la designación del nuevo Ministro de Desarrollo Productivo tras la renuncia de Martínez.

El ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, adelantó que en las próximas horas se elegirá al titular para completar el Gabinete y continuar con el fortalecimiento de la democracia, garantizar elecciones limpias y recuperar la economía.

La presidenta Jeanine Áñez pidió dejar al nuevo Gobierno una economía con el "terreno abonado" para la creación de fuentes de trabajo, tras la crisis que generó la pandemia del coronavirus COVID-19. También agradeció a Ortiz por su esfuerzo en beneficio del país y la economía.

ANÁLISIS POLÍTICO
Soledad del poder por decisiones distractivas
 
El gobierno de la señora Jeanine Áñez tuvo muchas crisis de gabinete. Éste es el último eslavón que deja al Gobierno a la deriva tras su equivocación al intentar realizar gestión cuando su trabajo estaba circunscrito a convocar a elecciones y la preparación de la transición. Ha querido gobernar tomando decisiones que no le competían. En estos días, la Presidenta va a vivir lo que se llama la soledad del poder, lo que significa que estará abandonada por los ministros y la administración pública comenzará a paralizarse.
Sus planes de inversión en el Hub de Santa Cruz e incluso ELFEC en Cochabamba son decisiones distractivas y van a volver a ser un fracaso. El Gobierno no tiene legitimidad para tomar ese tipo de decisiones, quizá solo quiso quedar bien con el país.
Áñez insiste en que debe haber gestión, generar empleo y esas diferencias llevan a posiciones divididas y contradicciones. Hay grupos enfrentados. Se hizo un pésimo análisis al querer convertir un gobierno efímero en uno que tome decisiones.
CARLOS CORDERO
 

Un desgaste natural y Demócratas al medio
 
Respecto a la gestión de Gobierno, al ser transitorio se nota que nunca existió un plan. La prórroga de un año le llevó a la Presidenta a un desgaste natural porque era una suerte de coalición. Demócratas tenía el control en la pandemia y el tema electoral, pero se mostró que no había una estructura fuerte y mucha improvisación por la decisión de la Presidenta de retirar su postulación, lo que genera un reacomodo de fuerzas. Por otra parte está ELFEC, que fue incluido como una medida electoral. No se puede pensar en la devolución de acciones si no hay claridad, un Gobierno no lo puede hacer porque es un riesgo, podría haber una estafa, un desfalco al país.
En el tema electoral, al haber retirado su candidatura, Áñez deja suelta una estructura política nacional importante como es Demócratas y se está perdiendo las cuotas de poder por lo que se está reestructurando el poder regional y político del Oriente.
Estamos ante la máxima expresión de la política en el país, siempre dura y cruel, en donde prima el interés económico.
FERNANDO SALAZAR
  
Se queda sin respaldo político de su partido
 
Creo que el Ejecutivo afronta un escenario complicado por los rumores desde el viernes en torno a la supuesta renuncia de uno de los ministros más importantes. La Presidenta va a tener que cargar con las consecuencias en sentido de que el señor Ortiz dijo que no renunció sino que fue una destitución. Lo que queda claro es la ruptura fuerte en Demócratas en términos institucionales y partidarios.
Ya era compleja su situación porque se mantenía en duda su legitimidad. Hasta ahora lo que se ve es que queda sin respaldo de su partido político. Es una hipótesis. No hay que olvidar que Ortiz es líder de la bancada verde. Esa situación es compleja a días de las elecciones porque se queda sin respaldo institucional.
Se está pasando un momento difícil y prueba de ello es que el ministro (Ortiz) dijo que la Presidenta entregó el poder del país a Murillo, eso logra debilitar más el Gobierno y cargar sobre su espalda una gestión muy de papel, que se cae y deja inestabilidad. Va quedándose sola y eso no es algo menor. Hay incertidumbre.
VERÓNICA ROCHA