Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 14 de agosto de 2020
  • Actualizado 10:03

Ministro visita Apolo, emula ser enfermo grave de COVID-19, deja barbijos y leche

Iván Arias estuvo en el municipio paceño. Se sentó en una silla para probar las acciones del personal sanitario y dijo que las calles del lugar parecían de “Bagdad”.

El ministro Iván Arias, sentado ante la atención de la gente.

Crédito: Edgar Toro Lanza
El ministro Iván Arias, sentado ante la atención de la gente. Crédito: Edgar Toro Lanza
Ministro visita Apolo, emula ser enfermo grave de COVID-19, deja barbijos y leche

En un hecho insólito que fue rápidamente viralizado en la plataforma virtual, el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, concentró la atención luego de marcar una visita llamativa en el municipio paceño de Apolo. Allí, la autoridad transitoria tuvo un encuentro con los lugareños, ante los que emuló ser un paciente grave de COVID-19 a fin de “probar” y evaluar las acciones inmediatas de los trabajadores sanitarios.

En las imágenes, de la autoría del periodista Edgar Toro Lanza, puede apreciarse al Ministro sentado en una silla precaria, con los brazos levantados y la cabeza de lado, como fingiendo una descompensación ante las cámaras de los pobladores, los efectivos policiales y el personal de salud.

De acuerdo con un reporte de Toro Lanza, Arias “tosió, estornudó y simuló que ya se estaba muriendo”. “Todo, para saber si el personal de salud está preparado para atender casos de COVID-19”, según las palabras del comunicador.

“Todo esto deja a la población sorprendida. Se ríen y denuncian, a la vez. ‘Queremos auditoría. La ambulancia es transporte de pasajeros y nos cobra 900 bolivianos. Catorce años de masismo y no hay obras’, son algunos reclamos que exclaman casi en coro”, citó.

Arias visitó el Centro de Salud Integral, al que cuestionó debido a sus condiciones precarias. “Aquí hay m…", expresó (según Toro Lanza), al percibir una alcantarilla cercana.

Observó que la vía pública del municipio se hallaba dañada y lanzó: “Las calles parecen Irak, Bagdad, bombardeadas”.

Dejó bolsas de leche, barbijos y algunos medicamentos para los lugareños, según la información del periodista de Apolo.